UNA COSA ES LA CREENCIA QUE SE CULTIVÓ EN LA VIDA, Y OTRA COSA ES LA FORMA DEL JUICIO FINAL, PEDIDO EN EL REINO DE LOS CIELOS; LA PRIMERA ES SALIDA DEL LIBRE ALBEDRÍO DEL ESPÍRITU HUMANO; LA SEGUNDA ES SALIDA DEL DIVINO LIBRE ALBEDRÍO DEL PADRE JEHOVA; MUCHAS CREENCIAS HICIERON OLVIDAR AL ESPÍRITU, DE SU PROPIO JUICIO PEDIDO EN EL REINO; ES MÁS FÁCIL QUE ENTRE AL REINO DE LOS CIELOS, UNO QUE EN SU CREENCIA NO OLVIDÓ LO PEDIDO EN EL REINO; A QUE ENTRE UNO QUE LO OLVIDÓ.-

Sí hijito; la prueba de la vida es así; los divinos avisos ó divinas advertencias, de las escrituras del Padre, pidieron también al Padre Jehova, ser probados en la vida del espíritu; porque ellas también pertenecen al Arca de las Alianzas; cada letra de las escrituras del Padre, pidió ser probada en su divina filosofía de expresión; es así que quien no buscó al Padre, en sus propias escrituras, es acusado en el Reino de los Cielos, por una multitud de criaturas vivientes; esas multitudes son las divinas letras que salieron del divino libre albedrío del Padre; son todo un ejército; cada letra de las escrituras del Padre, conversó con cada uno de vosotros, antes de venir vosotros, a la prueba de la vida; cada letra de las escrituras del Padre, representa una promesa; tal como lo representa el todo sobre el todo vuestro; cada poro, célula, molécula de vuestro cuerpo de carne, son también promesas vivientes, que se efectuaron en vuestro respectivo lugar de orígen; en los soles Alfa y Omega de la galáxia Trino; porque moléculas y espíritus, se iniciaron en un determinado punto del universo; exsisten infinitos puntos de partida; porque nada imaginable tiene límite en la creación del Padre; y todos los puntos infinitos de partida, se reducen a uno sólo; la expansión del universo, eternamente viene multiplicando los puntos de orígenes ó de partida; es así todo pedido de vida, incluído la forma de juicio, también cumple ley expansiva; y todo aquél que habiendo pedido un divino juicio final, lo olvidó, así también su espíritu será olvidado del recuerdo celestial; será olvidado cuando retorne a su lugar de orígen; he aquí que millones y millones de vosotros, maldecirá la causa misma de este olvido; maldecirá la extraña moral, salida de un extraño sistema de vida; maldecirá toda costumbre de tan extraño sistema de vida; que sólo deseó y engrandeció al oro; en verdad os digo, que todo el que más deseó al oro, que a las escrituras del Padre, no entrará al Reino de los Cielos; la prueba de la vida, consistía y consiste en agradar al Padre en sus leyes; y nó en extrañas leyes de extraños sistemas de vida; de verdad os digo, que nadie en este mundo, se preparó para salir con éxito del juicio pedido; todos estáis ilusionados en leyes mundanas; leyes efímeras; leyes salidas del oro; leyes que están encerradas en un sólo presente; y como engrandecísteis lo limitado, a lo limitado volveréis; no entraréis al Reino de los Cielos; porque allí nada es limitado; allí todo es infinito y eterno; ciertamente que cada uno se hace su propio cielo; el cielo de cada uno, sale del propio concepto que tuvo vuestro espíritu, de la eternidad, en la prueba de la vida; el que creyó que sólo el tener oro, constituía la gloria, se condenó así mismo; porque tal creencia no exsiste en el Reino de los Cielos; el oro al igual que todo espíritu es juzgado en sus propias leyes; en la divina igualdad del Padre, materia y espíritu son iguales; en sus respectivas leyes; de verdad os digo, que vuestro oro que tanto codiciásteis en la vida, es acusado delante del Padre, de tentar y corromper a un mundo; más, como el espíritu humano se abogó ser exclusivo en la inteligencia, y se proclamó rey de la creación, resulta que es más culpable el espíritu que el oro; en la divina presencia del Padre, materia y espíritu se defienden haciendo valer sus propias leyes; porque materia y espíritu, tienen los mismos derechos ante el Padre; que todo lo creó; he aquí que vuestro extraño sistema de vida, no tiene derechos en el Reino de los Cielos; porque nadie pidió al Padre, ser esclavo del oro en la prueba de la vida; ni nadie pidió al Padre, ser esclavo de sus propios deseos; he aquí que nadie pidió dividirse en nada microscópico; ni en lo material ni en lo espíritual; nadie pidió ser ni rico ni pobre; ni nadie pidió conocer muchas creencias en su fé viviente; porque todos vísteis a un sólo Dios nomás; nadie pidió al Padre, imitar a satanás; que había dividido a sus ángeles en el Reino; he aquí que todo cultivo de toda creencia, tiene gérmen de división; he aquí que todo el que cultivó una creencia salida de las llamadas religiones, se dividió y no entrará al Reino de los Cielos; sólo los que cultivaron una creencia individual, entrarán al Reino de los Cielos; porque a nadie dividieron; y esa creencia, debieron ser, las escrituras del Padre; el Padre se conmueve, cuando un hijo le busca desde lo más íntimo; la búsqueda por parte de una individualidad, es espíritualismo puro en su cualidad y calidad; la búsqueda por religiones, no es pura; casi todos pertenecen a religiones, por el qué dirán; lo religioso, jamás nunca fué espíritualidad; lo religioso es mundano; porque se comercia con la fé; y todo comercio salió de los hombres; no salió del Padre; el comercio se desconoce en el Reino de los Cielos; nadie pidió al Padre; ser comerciante; porque era contrario a sus divinos Mandamientos; era lo opuesto a su divina igualdad; he aquí que toda forma de interpretar las escrituras del Padre, el Padre las juzga; más, estad seguros, que ninguna forma de adoración material, agrada al Padre; cuando la criatura trata de comprender al Padre, a través del conocimiento, eso agrada al Padre; de verdad os digo, que la adoración material, es signo de las criaturas poco evolucionadas; vosotros en vuestra prueba de vida, pedísteis conocer tal experiencia; lo que no pedísteis, fué la confusión mental, de tantas creencias en la fé; sólo exsiste un sólo Dios nomás; un Dios que a nadie divide; un Dios que todo lo unifica; de verdad os digo, que ningún espíritu religioso, entrará al Reino de los Cielos; nunca debieron haber permitido, tantas creencias; son los culpables de tanta confusión espíritual en este mundo; y tienen que pagar hasta el último segundo de confusión espíritual provocado; de verdad os digo, que todo llamado religioso tendrá su llorar y crujir de dientes; debieron haber creado otra forma de interpretación, de las escrituras del Padre; más les valdría, no haber sido religiosos; porque no serían acusados en la Revelación del Padre; no tendrían que enfrentar el juicio de un mundo; he aquí el juicio a la falsa humildad; he aquí el juicio a los falsos profetas del Padre; he aquí, los que probaron una extraña forma de entender lo que era del Padre; he aquí a los ciegos, que no se dieron cuenta, que con tal forma de entendimiento, luchaban contra la igualdad del Padre; perpetuando la división del mundo; he aquí los demonios que bendicen las malditas armas; sabiendo que con ellas, se mata; sabiendo que con ellas, se viola el divino Mandamiento que dice: No matarás; es por ello que quien se dejó influenciar por religioso alguno, no entrará al Reino de los Cielos; acusado es ante el Padre, de complicidad en la violación a la ley; nadie pidió al Padre, violar sus Mandamientos; ni nadie pidió secundar a violador alguno; de verdad os digo, que es más fácil que entren al Reino de los Cielos, los que no conocieron ni de nombre, a las religiones; a que entren los que las conocieron; cualquier forma de costumbre, salida de un extraño sistema de vida, es nula para poder entrar al Reino del Padre; por microscópica que ésta sea.-



Así es hijito; el mundo cultivó muchas creencias; más, sólo las creencias que tuvieron por intención buscar y encontrar al Padre, entrarán al Reino de los Cielos; toda creencia es viviente delante del Padre; y toda creencia habla delante de Dios y del espíritu que la probó; libre albedrío tiene la creencia y libre albedrío el espíritu; el divino libre albedrío del Padre determina quien tiene la razón; todas las creencias se llenan de verguenza, cuando el espíritu probó a su propia filosofía de creencia y no ensalzó en ello al Padre; porque habiendo creado todo el Padre, creó también a las creencias; toda creencia reconoce en el Reino de los Cielos, a su propio Creador; toda creencia forma sus propias galáxias y universos; todo lo imaginable es eternamente expansivo; no se detiene jamás; porque todo lo salido del Padre, nó conoce límite jamás; de verdad os digo, que convivís con los elementos de vuestro mundo, que son más antiguos que vosotros mismos; esta realidad la veréis en la Tierra misma; la veréis en lo espíritual y en lo material; porque no sólo de pan vive el hombre; esto último significa, que toda creencia es sólo una microscópica parte de la verdad; toda creencia tiene la influencia de la misma evolución del que la generó; toda creencia tiene iguales derechos, dentro de sus leyes de creencia; como los tiene vuestro espíritu; nadie es desheredado en leyes vivientes; nadie es menos ante el Creador de todas las cosas; no es menos ni la materia ni el espíritu; porque todos sóis iguales en derechos delante del Padre; una igualdad que no quiso imitar, el que prefirió al oro, como forma de vida; sin importarle las injusticias que este extraño sistema de vida, a traído al mundo; de verdad os digo, que todo el que fué indiferente ante las injusticias salidas de esta forma extraña de vida, no entrará al Reino de los Cielos; nadie pidió al Padre, ser indiferente al dolor de los demás; quien fué indiferente al dolor de los demás, en esta vida, así también encontrará indiferencia ante sus dolores y sufrimientos, en futuras exsistencias; vosotros mismos lo pediréis al Padre, cuando pidáis conocer otra forma de vida; el arrepentimiento de los hijos cuando se encuentran frente a la gloria del Padre es tal, que le prometen pagar sus errores, ojo por ojo; diente por diente; molécula por molécula; célula por célula; idea por idea; porque estando frente al Padre, todo se vuelve vida; materia y espíritu son vivientes; todo espíritu que ha hecho el mal, vé que lo que hizo, afecta al todo sobre el todo; vé que nadie es único; sólo el Padre lo es; he aquí una de las causas, de la inmensa variedad de destinos; he aquí la ley de las desigualdades en el vivir espíritual; la otra desigualdad en lo material, la creó el hombre mismo; esta desigualdad en el vivir diario, representa la mayor soberbia de este mundo; es un reto a la enseñanza del Padre; es un desafío a su divina igualdad: escrito fué que todos son iguales en derechos delante de Dios; la desigualdad provocada, se paga tanto en la vida misma, como fuera de ella; los autores de esta extraña desigualdad, pagarán hasta el último segundo del reinado de la desigualdad; y tres cuartas partes de los pecados de este mundo, ellos mismos lo pagan; la causa de todo mal, es más severamente castigada que el mal mismo; porque la causa obligó a todos, a vivir bajo un extraño sistema de vida, desconocido en el Reino de los Cielos; he aquí el porqué fué escrito: Los humildes serán ensalzados; y todo poderoso despreciado porque todo grande y poderoso de este mundo, se escudó en la fuerza de este extraño sistema de vida; si no hubiese fuerzas armadas, en este mundo no se conocerían los poderosos; de verdad os digo, que todo poderoso envidiará a todo humilde; porque el puntaje celestial de todo humilde, es infinitamente mayor, que el puntaje de un poderoso; y es por esto que fué escrito: Todo humilde es grande en el Reino de los Cielos; a los llamados poderosos, nadie los conoce en el Reino de los Cielos; he aquí que ningún desconocido entra al Reino del Padre; todo desconocido no está escrito en los libros solares de la vida eterna; lo desconocido parte del mismo sistema de vida; y los productos de ella; estos productos extraños son los llamados reyes, banqueros, millonarios, potentados, magnates; ninguno de ellos entrarán al Reino de los Cielos; porque sus extrañas filosofías, tampoco fueron creadas en el Reino; he aquí el gérmen de futuras tinieblas; he aquí que cada demonio según su pensar, extiende su reinado; de cada idea que estos demonios generan a diario en la vida, nace un futuro mundo injusto; futuras criaturas pensarán en egoísmo; tal como pensó la causa pensante; la causa pensante es expansiva, como el universo mismo; lo de arriba es igual a lo de abajo; cada idea que contenía el mal, es un futuro planeta-infierno; y cada espíritu es responsable del futuro de sus propios pensamiento; porque nadie es desheredado; ni las microscópicas ideas; que se sienten y no se ven; tan de humildes son; una humildad, que no supieron comprender los demonios que pidieron conocer una forma de vida salida de la divina luz.-

ALFA Y OMEGA