TODOS LOS QUE PIDIERON SER LOS PRIMEROS EN VER LA REVELACIÓN DEL PADRE JEHOVA, CAYERON EN SU PRUEBA; PORQUE NO SUPIERON DISTINGUIR ENTRE LO QUE ES DEL PADRE, Y LO QUE ES DE LOS HOMBRES; LA CONFUSIÓN REINANTE DE TANTAS CREENCIAS, HABIENDO UN SÓLO DIOS NOMÁS, LOS CONFUNDIÓ; Y UNA EXTRAÑA MORAL, SALIDA DE UN EXTRAÑO SISTEMA DE VIDA, HIZO QUE MIRARAN A LA REVELACIÓN, COMO UNA MÁS, ENTRE TODAS.-

Sí hijito; todos los que pidieron al Padre ser los primeros, en ver la Revelación en este mundo, todos cayeron en esta prueba; porque todo espíritu humano, es probado en la vida que pidió conocer; cada espíritu humano pide al Padre, ser el primero en ensalzarlo en la vida; el Padre escoge a los que se hacen merecedores de ser los primeros; de verdad os digo, que todos los que pidieron ser los primeros, son los últimos; ninguno cumplió lo prometido al Padre; todos estaban influenciados por una extraña moral; moral que nó dió importancia a las escrituras del Padre, por sobre todas las cosas; fueron sorprendidos por la Revelación; en medio de una confusión de creencias; habiendo un sólo Dios nomás; de verdad os digo, que los causantes de esta confusión, serán juzjados por confundir a otros; nadie pidió al Padre, confundir a otro ni en lo más microscópico; llorar y crujir de dientes tendrán los que negaron lo del Padre, y los que confundieron al mundo de la fé; sólo satanás confunde; confunde para hacer caer, los que le prometen al Padre; tal como les sucedió a los que pidieron ser los primeros; he aquí que fueron sorprendidos, porque nó buscaron en sus respectivas individualidades; buscaron en una extraña psicología; buscaron en la extraña forma religiosa; forma desconocida en el Reino de los Cielos; una forma de creencia, que sirvió a dos señores; sirvió al Dios viviente y al dios del oro; porque esta forma de creencia se alió con los creadores del sistema de vida basado en el oro; y esta extraña forma de creencia, salida del libre albedrío de hombres, también comerció con la fé del mundo; he aquí una creencia que nunca agradó al Padre Jehova; porque es creencia hipócrita; esta creencia llamada religión, nó quedará en este mundo; por lo tanto, se acabará la confusión espíritual en este planeta; una confusión provocada por los seres menos evolucionados de este mundo; una confusión provocada por los ciegos, guías de ciegos; una confusión provocada por los comerciantes de la fé; de verdad os digo, que ninguno que participó en la gran confusión espíritual de este mundo, ninguno verá la gloria del Padre; ninguno entrará al Reino de los Cielos; tendrán que pagar hasta el último segundo de división y confusión que provocaron en este mundo; y de toda molécula de carne, de toda la humanidad; porque cada molécula de carne de los que dividieron y confundieron, los acusarán en presencia del Padre; porque al acusar al espíritu por haberse dejado influenciar por una extraña creencia, acusarán a la causa que provocó la creencia extraña; porque si es castigado un pecador, mil veces más, es castigado aquél, por el cual hubo pecador; he aquí que los grandes causantes de la exsistencia de pecadores en este mundo, son las llamadas religiones, y los que crearon el extraño sistema de vida, basado en el oro; he aquí, a los ciegos guías de ciegos; he aquí a los que falsearon el contenido de las escrituras del Padre; he aquí a los que nó le tomaron en cuenta, por sobre todas las cosas; he aquí a los que olvidaron, que tendrían que ser juzjados como criaturas de Dios; y nó como religiosos ni como capitalistas; porque tales cosas, nó se conocen en el Reino de los Cielos; he aquí a los ciegos de la fé; he aquí al demonio que dividió a un mundo, y no le dejó entrar al Reino de los Cielos; porque ningún mundo que conoció la división en cualquiera de sus formas, nó entrará al Reino de los Cielos; sólo satanás divide y se divide así mismo; y ningún imitador de satanás, entra al Reino del Padre.-



Sí hijito; los que negaron llorarán como nunca lloraron en sus vidas; porque lo que negaron, transformará al mundo; cuan mezquinos se sentirán; el mundo se les vendrá encima; porque al negar la Revelación, prolongaron la injusticia en el mundo; hicieron aumentar los segundos de tinieblas, en millones y millones de seres; si en el mismo instante de ver los rollos, lo hubiesen comunicado al mundo, el mundo nó tendría que sumar tantos segundos de error; segundos de tinieblas, que pudieron haber sido evitados, si los ciegos que negaron, hubiesen tenido la verdadera fé; si no se hubiesen dejado influenciar, por la extraña moral; he aquí que todo el que sabía la exsistencia de los Rollos del Cordero, serán avergonzados; porque con sus incredulidades, más condenaron a los caídos en la prueba de la vida; cada segundo de silencioso egoísmo, es una exsistencia, que debe cumplirse fuera del Reino de los Cielos; porque al prometer todos vosotros, que lo del Padre estaría por sobre todas las cosas, comprometísteis también a los segundos del tiempo; el término: Por sobre todas las cosas, es para todo lo imaginado; de verdad os digo, que esta promesa fué harto difícil que la hubiérais cumplido; porque para haberla cumplido, debísteis haber tenido otro sistema de vida; un sistema de vida, que estuviera en relación directa, con las escrituras del Padre; el extraño sistema de vida que os dieron, estaba en relación directa, con las leyes del oro; era lo opuesto a la divina moral del Padre; del oro, jamás saldrá una filosofía de igualdad; los siglos transcurridos viviendo en este extraño sistema, lo demuestra; de verdad os digo, que cada segundo de estos siglos, se paga; una parte en la misma Tierra, y la otra parte fuera de ella; así lo pedísteis vosotros mismos; porque los juicios para sí mismos, los pide la misma criatura; la divina perfección del Padre es tal, que no necesita exigir; he aquí el fín en este mundo, del falso concepto de un dios terrible; ciertamente que el Padre que todo lo creó, creó también lo terrible; más, en su divino libre albedrío, nó escoge lo terrible; el divino Padre Jehova, escoge la divina alegría; vuestro Creador es alegre como un niño; y quien no cultivó en la prueba de la vida, el carácter de un niño, nó entrará al Reino de los Cielos; es más fácil que entre al Reino del Padre, uno que fué alegre, a uno que fué idiota; sabiendo este último, que el mal carácter apagaba la alegría de los que le rodearon; he aquí una Revelación que os hará llorar; porque toda esta humanidad, pidió y prometió al Padre, vivir todos los instantes de la vida, en alegría; sea cual fuere la prueba vivida; pedísteis al Padre Jehova, imitar en el lejano planeta Tierra, todo lo que vísteis en el Reino de los Cielos; pedísteis cumplir por sobre todas las cosas; más, el extraño sistema de vida que os impusieron, os creó en vuestra psicología viviente, una extraña moral; que os alejó de una sana y desinteresada moral; conocísteis el enojo; de verdad os digo, que nadie pidió al Padre enojo alguno; porque el enojo es desconocido en el Reino de los Cielos; si vosotros que fuísteis obligados a vivir en el extraño sistema de vida del oro, sóis reprendidos por el Padre, por haber practicado el enojo, mil veces más, es castigado aquél por el cual se conoció el enojo; todo enojo tiene por causa, la violación al divino mandamiento del Padre; y nó exsiste enojo, que no tenga su causa en la misma causa por la que se vive; el egoísmo heredado de generación en generación, perpetuó el enojo; como perpetuó todos los males que a conocido este mundo; el enojo es tiniebla; porque no es de la luz del Padre; y todo el que se dejó influenciar por enojo alguno, debe sumar los segundos de enojos que tuvo en la vida; cada segundo de enojo, equivale a vivir una exsistencia fuera del Reino de los Cielos; he aquí la herencia que dejan todos los extraños sistemas de vida, que nó toman en cuenta, las escrituras del Padre; he aquí la obra de los demonios, que hacen uso del libertinaje; demonios que se toman extrañas atribuciones, a las mandadas por el Padre; he aquí a los culpables de todas las desdichas humanas; he aquí a satanás, que tomó en este mundo, extraña forma de vivir; he aquí que os ilusionó por un instante, en la posesión del oro; porque todos los siglos que reinó el mal en este extraño sistema de vida, son sólo un instante, en el tiempo del Padre; hasta satanás cae en el tiempo; porque todo tiempo imaginado, salió del Padre; de verdad os digo, que ni satanás sabe lo que le espera; porque es tan microscópico en la presencia del Padre, que es un desconocido fuera de vuestro mundo; he aquí que todo mal vivido y sentido, nó quedará en este mundo; y al nó quedar el mal en este mundo, desaparece con él, el extraño sistema de vida que adoró y codició al oro; desaparece el llamado capitalismo; desaparece el demonio que luchó siglos y siglos, contra la divina igualdad enseñada por el Padre; desaparece el demonio que persiguió y mató a los revolucionarios-profetas; porque todo revolucionario es profeta en el Reino de los Cielos; todo revolucionario prometió al Padre, dar su vida si fuese necesario, para que otros conocieran un sistema de vida más justo; más igualitario, según los deseos del Padre en sus escrituras; he aquí el demonio al descubierto ante el mundo; he aquí una divina advertencia, para los que aún insisten en creer que sólo el oro, puede dar una forma de vida; he aquí que todo adorador del oro, que leyó al Cordero de Dios, le corre un puntaje de aviso viviente; porque después de ser probados por el Padre, viene el llorar y crujir de dientes; viene el fuego devorador; ¡¡pobres de aquéllos que nó se arrepintieron, dentro del tiempo pedido al Padre!! porque todo se pide en el Reino de los Cielos; la dureza ó roca espíritual, será quemada hasta su última molécula; ningún incrédulo quedará en este mundo; porque hasta la incredulidad pidió su tiempo; de verdad os digo, que el fuego devorador es fuego magnético-espíritual; divino fuego que nacerá en los mismos ojos, del rostro brillante como un sol, del Hijo Primogénito; sin hacer un divino gesto, los incrédulos que se les hizo el tiempo pedido, caerán pulverizados; he aquí la divina justicia obrando en el universo físico-viviente; he aquí el supremo poder de una Trinidad Solar; he aquí el llorar y crujir de dientes, de hijos que nunca se esforzaron por comprenderle lo que ellos mismos pidieron; habiendo venido de lejanas tinieblas, a pedir al Padre Jehova, conocer las leyes de la luz; conocer una forma de vida, que desconocían y pidieron probar; y al probar la vida humana, cayeron en la prueba de vida; muchos de ellos, ya habían pasado el divino juicio del fuego; porque todo espíritu nace de nuevo; y al nacer de nuevo, muchas exsistencias a tenido; todos piden al Padre, nuevas oportunidades; todos le prometen nó volver a caer en sus propias pruebas; porque la divina gloria del Padre, impulsa a toda criatura del universo, a ser más perfecto de lo que en ese instante es; he aquí el fín de demonios que momentáneamente pidieron conocer una forma de vida, en un planeta llamado Tierra; planeta con una extraña forma de vida; que contribuyó en grande manera, a que estos demonios nó comprendieran las divinas leyes del Padre; porque los ilusionaron con un metal llamado oro; los desviaron de la verdadera moral; la moral de las escrituras del Padre; y los perdieron con la extraña moral, salida de la posesión del oro.-

ALFA Y OMEGA