TODOS AQUÉLLOS QUE FUERON MÉDICOS Ó MÉDICAS, Y COMERCIARON CON LAS ENFERMEDADES DE OTROS, NÓ ENTRARÁN AL REINO DE LOS CIELOS; NINGÚN COMERCIANTE ENTRARÁ; ES MÁS FÁCIL QUE ENTRE AL REINO DEL PADRE, UNO QUE NÓ FUÉ MÉDICO, A UNO QUE LO FUÉ.-

Sí hijito; todo médico de este mundo que comerció con la medicina, nó entrará al Reino de los Cielos; porque ninguno de ellos prometió hacerlo; todas las enfermedades, vivientes son; ellas hicieron alianzas, tal como lo hicieron las virtudes del espíritu; cuando los espíritus piden al Padre pagar deudas y ganar experiencia, hacen alianzas con leyes que les servirán de pruebas; toda enfermedad fué pedida como prueba espíritual a través del cuerpo físico; porque todo espíritu es probado en la vida; es probado en todos los acontecimientos que experimentó; las enfermedades que fueron tratadas por médicos comerciantes, se quejan al Padre; porque en las alianzas hechas con el espíritu, nó se consideró ninguna clase de comercio; sólo se consideró las escrituras del Padre y sus divinos Mandamientos; todas las alianzas que se hicieron en el Reino de los Cielos, excluye todo sistema de vida, que no sea salido de las escrituras del Padre; y los médicos de este mundo, son producto de un sistema de vida, de extraña moral en el Reino de los Cielos; tan extraña, que nadie la conoce en el reino del Padre; de verdad os digo, que todo médico ó médica de este mundo, maldecirá el haber practicado medicina comercial; es más fácil que entre al Reino de los Cielos, uno que nó conoció facultad de medicina, a uno que la conoció; la medicina es grande en el Reino de los Cielos; más, hay muchas clases de medicina; sólo la medicina desinteresada entra al Reino de los Cielos; de verdad os digo, que cualquier interés imaginable, nó se conoce en el Reino de los Cielos; en el reino nó se conoce el dinero; porque todo es común y alegre; el interés a la propiedad, fué creado en un lejano planeta llamado Tierra; un mundo cuyas criaturas olvidaron los divinos mandatos del Padre Jehova; demonios con forma humana, impusieron por la fuerza, un inmoral sistema de vida, a sus semejantes; ¿acaso vuestro sistema de vida, no se apoya en las llamadas fuerzas armadas? he aquí la inmoralidad en el vivir; porque es una fuerza cuya cualidad y calidad, es perpetuar la desconfianza entre los seres; de verdad os digo, que ninguno que perteneció a estas fuerzas, entrará al Reino de los Cielos; los médicos que sirvieron a la medicina comercial, deberán sumar todos los segundo transcurridos, desde el mismo instante en que empezaron a comerciar con las aflicciones de los demás; y todos estos segundos, deberán ser sumados, al número total de poros que contenían los cuerpos de carne que trataron; porque hasta el más microscópico porito de carne, tiene sus derechos ante el Padre; nadie es menos ante Dios; ni el cuerpo, ni el porito de carne ni el espíritu; porque todos son iguales en derechos delante del Padre; de verdad os digo médicos del mundo, que si nó hubiéseis conocido el comercio, todo sería para vosotros, puntaje de luz; y seríais unos de los primeros en entrar al Reino de los Cielos; ningún médico ó médica de este mundo, a entrado al Reino de los Cielos; todo vuestro puntaje de mérito, es contrarrestado con el puntaje de comercio; porque ningún comerciante ni rico, entrará al Reino de los Cielos; es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja, a que entren un médico ó un rico, a los reinos de los cielos.-



Sí hijito; este dibujo celeste enseña que los platillos voladores del Padre Jehova, recogen las ideas físicas de todos los seres pensantes; ellos lo vienen haciendo desde la creación del universo material; las ideas de cada uno son recogidas para su ubicación en el espacio; porque toda idea germina como germina una semilla en la Tierra; lo de arriba es igual a lo de abajo; la germinación de una idea, es por leyes magnéticas; son microscópicas reencarnaciones; y de la germinación de cada idea, nace con el tiempo galáctico, un futuro planeta; es por eso que fué escrito: cada uno se hace su propio cielo; porque todas las ideas que generó la mente durante la vida, darán por fruto infinitos planetas; que no cesarán de expandirse y multiplicarse por siempre jamás; he aquí el único orígen de vuestra eternidad; porque nadie es desheredado ante el Padre; el Padre crea en forma colosal, y los hijos crean en forma microscópica; he aquí la sal de la vida y su fruto; si para el Padre nada es imposible, para sus hijos igual; en el grado que corresponde; todo lo que tiene el Padre, lo transmite a sus hijos; si en la Tierra un Padre transmite microscópica herencia a sus hijos, el Creador se las transmite en forma universal; y es una herencia que nó conocerá jamás límite; porque lo de Dios no tiene límites; puesto que todo lo a creado; y ese todo se sigue multiplicando; he aquí el Universo Expansivo Pensante; el universo viviente del Padre Jehova; el universo que contiene cuantos universos, la mente puede imaginar; porque todo a salido del mismo pensamiento; basta pensar, y se están formando los futuros planetas; ¿qué más sencillo para el que todo lo puede? de verdad os digo, que probados fuísteis al dejaros el Padre, que vuestros ojos contemplaran el universo material; porque toda visión es viviente delante del Padre; y todo espíritu que vió y nó creyó, cayó en desgracia ante sus ojos; porque la visión la acusará de hacerla dudar, aún mirando la obra del Creador; he aquí un llorar y crujir de dientes para los que contemplaron y nó creyeron; de verdad os digo, que toda contemplación, instante por instante del universo del Padre, es premiada en el Reino de los Cielos; porque es la filosofía de los ojos, el contemplar; y ellos piden premio de luz, para el espíritu, que les hizo contemplar, la suprema obra que exsiste; todos los segundos que contuvo el total tiempo de contemplación a la obra universal del Padre, son premiados en puntaje celestial; cada segundo de contemplación, equivale a un segundo de tiempo que el espíritu puede vivir en el Reino de los Cielos; porque el universo contemplado, es uno de los cielos, del Universo Expansivo Pensante; de verdad os digo, que quien vió el universo y nó pensó en un Creador, nó entrará a ningún cielo; porque se negó para sí mismo, el Creador que le daría la entrada a los mismos; es más fácil que entre al Reino de los Cielos, uno que nó vió el universo en la vida, pero que reconoció a un Creador; a uno que viendo sus maravillas, nó lo reconoció; he aquí una de las causas, de que millones de seres, maldigan la indiferencia que tuvieron para con la creación del Padre, de verdad os digo, que basta mirar y alabar en silencio lo que es del Padre, y se es premiado en el Reino de los Cielos; así como el Padre castiga lo más microscópico de toda maldad, así también premia lo más microscópico de toda virtud; he aquí el fín de toda especulación con respecto al orígen del universo; si bién todo exsiste, muchos dudaron del infinito del Padre; teniendo poca evolución para comprender el infinito, lanzaron la primera piedra de duda y crítica; porque lo del Padre es lo primero; más les valdría a los poco evolucionados, no haber dado opinión alguna; sí en ello iba la duda; porque todo el que dudó del Padre en la vida humana, así también se dudará de él fuera de la Tierra; de verdad os digo, que la prueba de la vida está hasta en las opiniones, que dísteis en la vida; toda opinión es viviente delante del Padre; y toda opinión se quejará al Padre, cuando el espíritu dudó de su Creador; he aquí que todo cuanto exsiste, acusa en el Reino de los Cielos, cuando se a violado la ley de Dios; porque materia y espíritu, tienen los mismos derechos ante el Padre; son iguales en sus respectivas leyes; de verdad os digo, que el que nó cultivó la igualdad, dentro de su propia individualidad, nó entrará al Reino de los Cielos; porque en el reino del Padre reina el comunismo celestial, con filosofía de niño; de verdad os digo, que todo el que cultivó intereses extraños en la prueba de la vida, será mirado como un extraño fuera de la Tierra; intereses extraños, son el apego a todo lo efímero; a lo que dura sólo un instante, antes de volverse polvo; la propiedad, lo privado; porque ninguno que tuvo propiedad más que otro, entrará al Reino de los Cielos; de verdad os digo, que a nadie se le mandó tener más que otro; porque en el reino del Padre, todos son iguales en derechos; quien nó cultivó la igualdad a pesar de las tentaciones del extraño sistema de vida, salido del oro, nó entrará al Reino de los Cielos; porque habiendo pedido la oportunidad de vencer a una extraña ilusión, se dejó vencer por ella; esto es caer ante la prueba de la vida; es perder ante lo que se prometió; de verdad os digo, que toda vida es una oportunidad; porque todo espíritu nace de nuevo; y al venir a conocer por divino mandato una vida, es compromiso de oportunidad; es una misión a un lejano planeta; quien nó mire ni estime su vida como una misión, estará rebajando su propia vida; y la vida misma le acusará delante del Padre; porque de verdad os digo, que una ley es la vida y otra ley es el espíritu; libre albedrío tiene la vida y libre albedrío tiene el espíritu; porque nadie es desheredado; todo lo que tenéis en materia y espíritu, tiene iguales derechos ante el Padre; del Padre salieron todas las cosas; y las cosas pidieron imitar al Padre; porque nada es imposible en el Padre; y si todo es posible en el Padre, todo exsiste; de verdad os digo, que la vida y el espíritu hacen una sola ley en la exsistencia; porque así lo acordaron en el punto del universo, en donde fueron creados; vida y espíritu, se separan cuando la criatura retorna a su punto de creación; he aquí una divina revelación que por primera vez, es dada a conocer al mundo; todo el conocimiento de este planeta, nada sabe del lugar de su orígen; porque pidió olvidarlo para cumplir con la prueba de la vida; porque todo espíritu es probado; he aquí que la Revelación del Cordero de Dios, viene al mundo a explicar el como fueron hechas todas las cosas; lo que nunca sabréis de otro modo; porque a vosotros os fué dado, lo que pedísteis; y dentro de lo que pedísteis, está la Doctrina del Cordero de Dios; la que llamaréis Ciencia Celeste; porque nó es de orígen terrenal; es de orígen celestial; he aquí la diferencia entre vosotros y el Cordero; porque todo es jerarquía viviente en las lejanas galaxias; todo lo vé el Cordero de Dios; y todo lo que ve, os será dado a conocer; porque para eso a venido al mundo; y el mundo nó le conoció; porque el mundo se creó un falso concepto de la humildad; toda humildad salida del reino del Padre, se expresa con más sencillez y humildad aún, que la que han cultivado las criaturas de los mundos que visita.-

ALFA Y OMEGA