TODOS AQUÉLLOS QUE CONSIDERARON A LA REVELACIÓN DEL PADRE JEHOVA, COMO SIMPLE IDEALISMO, NÓ ENTRARÁN AL REINO DE LOS CIELOS; POR IDEALISMO SALIDO DEL PADRE, EXSISTEN LOS INFINITOS UNIVERSOS; TODO CUANTO EXSISTE, SURGIÓ DESDE UNA MICROSCÓPICA IDEA; LA DIVINA IDEA SALIDA DEL PADRE, SIGUE AÚN EXPANDIÉNDOSE; Y TODAS LAS DEMÁS IDEAS SIN EXCEPCIÓN ALGUNA, SALIERON DE LA IDEA SALIDA DEL PADRE; LA PRIMERA IDEA DIVINO-MENTAL DICHA POR EL PADRE JEHOVA, FUÉ: HÁGASE LA LUZ Y LA LUZ FUÉ HECHA; Y TODO SER PENSANTE, GENERA IDEAS QUE CON EL CORRER DEL TIEMPO, SE TRANSFORMAN EN MICROSCÓPICOS PLANETAS, OCUPANDO SUS RESPECTIVOS LUGARES EN EL ESPACIO; ES POR ELLO QUE FUÉ ESCRITO: CADA UNO SE HACE SU PROPIO CIELO; LA CREACIÓN SALIDA DE SÍ MISMA, ES LA OBRA DE CADA UNO; Y POR VUESTRAS OBRAS MENTALES, SERÉIS JUZJADOS.-

Sí hijito; sé que piensas en la universidad de Tacna; ya ves hijo, que los que pidieron al Padre, ser los primeros en ver la Revelación, son los primeros en negarla; estos hijos, confundieron lo que es del Padre, y lo que es de los hombres; colocaron a la Revelación salida del Padre, en las mismas leyes humanas; es cierto que el Padre está en todo lo imaginable; porque todo lo imaginable se vuelve viviente delante del Padre; más, olvidaron estos hijos, que el Padre también tiene un divino libre albedrío; tal como lo tienen los hijos; lo de arriba es igual a lo de abajo; todo hijo que niegue lo que él mismo pidió en el Reino de los Cielos, nó entrará al Reino de los Cielos; porque negar al Creador de todas las cosas, nó está escrito en el Reino; y lo que nó está escrito en el Reino, nó entra al reino; de verdad os digo, egoístas de la universidad de Tacna, que por vosotros, ningún hijo que perteneció a esta universidad, podrá entrar al Reino del Padre; porque antes de venir vosotros a la vida, prometísteis al Padre, por sobre todas las cosas, que cualquiera de vosotros, recibiría la Revelación; anunciándolo a todo el mundo; todos los espíritus de esa universidad, estuvieron de acuerdo en ello; y como todo lo prometísteis, por sobre todas las cosas, eso incluye la nó entrada al Reino de los Cielos; porque todo lo imaginable, se pide ante el Padre; el juntarse por grupos en cualquier orden de cosas, cumple esta ley; por vosotros egoístas del intelecto, fué escrito: el que tenga boca que hable; el que tenga ojos que vea; el que tenga oídos que oiga; quiere decir que las nuevas del Padre, hay que darlas a conocer; como pedísteis cumplir lo del Padre por sobre todas las cosas imaginables, es que tendréis que pagar este egoísmo, segundo por segundo; tendréis que sumar todos los segundos, del tiempo en que ocultásteis la verdad al mundo; esta ley es para todo el que vió y oyó hablar de los Rollos del Cordero, en esa universidad; sólo dos hijos cumplieron en cierto grado, lo que ellos mismos, prometieron cumplir al Padre; ellos sí, que entran al Reino del Padre; jamás nunca el egoísmo, a sido premiado en el Reino de los Cielos; porque nó se conoce; y todo lo que no se conoce, nó entra al Reino; de verdad os digo egoístas del intelecto, que a pesar de vuestra extraña oposición, a lo que es universal, igual el Padre extenderá su ley; vuestro extraño comportamiento, es el mismo que tuvísteis en la era del despotismo romano; porque si todo espíritu nace de nuevo, todo espíritu a vivido en diferentes épocas; aún conserváis la roca egoísta; pronto estaréis de nuevo ante el Padre, pidiendo oportunidad; muchas veces ya a ocurrido; oportunidad tendréis; más, nó entraréis al Reino de los Cielos; hasta pagar el último segundo de vuestro egoísmo; por cada segundo de egoísmo, tendréis que pagarlo viviendo una exsistencia fuera del Reino de los Cielos; he aquí que toda vida lo es, por deuda y violación, a lo pequeño; ante el padre se quejan tiempo y materia; segundos y moléculas; porque habiéndolo creado todo, el todo vuelve a él; tal como tendréis que volver vosotros; sé hijito que te preguntas, el porqué estos seres negaron una doctrina que estaba a las puertas de publicarse; te lo diré hijo: estos egoístas temieron la verdad; y temieron a la filosofía reinante; es decir, viven en una libertad condicionada; temieron al que dirán, mundano; son ciegos en sí mismos, que viven a la vez en un sistema de vida ciego; son ciegos guías de ciegos; y todo el que fué ciego, porque así le convenía, nó entrará al Reino de los Cielos; es más fácil que entre al Reino de los Cielos, un ciego de verdad; a que entre un ciego voluntario; el ciego de verdad nada vió; el ciego voluntario vió muchas cosas injustas y nada hizo.-



Sí hijito; este dibujo celeste enseña en psicología celestial, la casa del Padre Jehova; lugar preferido por el Padre; porque estando el Padre en todas partes, tiene también preferencias; como la tienen sus hijos del universo; lo de arriba es igual a lo de abajo; la casa del Padre Jehova, es la casa de todo hijo de la luz; porque nadie es desheredado en el Padre; la casa del Padre es casa común a todos; en la casa del Padre, se entra y se sale; desde remotísimos lugares del universo, se habla de la casa del Padre; allí se vive la gloria eterna; las criaturas en la casa del Padre, nó tienen número; porque en todo instante, la casa del Padre se expande; porque su divina creación nó cesa de crecer; allí reina el tiempo celeste; un segundo celeste equivale a un siglo terrestre; y es tan inmensa é infinita, que a vosotros hijos de la Tierra, nó os conocen; porque ninguno de vosotros, a vuelto a entrar al Reino de los Cielos; porque es ley inmutable de todo planeta que hizo sus leyes opuestas, a las del Padre, no vuelve a ver al Padre; si vuestro planeta nó hubiese conocido su extraño é inmoral sistema de vida, basado en las leyes del oro, vosotros volveríais a entrar en la casa del Padre; allí se efectuó vuestra alianza con todos los elementos del mundo en que estáis; porque se vá a conocer vidas a los lejanos planetas, con conocimiento de causa; toda causa es hereditaria; se transmite de sol a sol; de mundo en mundo; porque los mandatos del Padre, nó son sólo para un mundo; porque lo del Padre, nó está encerrado en un mundo; sus divinos mandatos, se van cumpliendo a medida que nacen mundos y soles; porque nada imaginable tiene límites en el Padre; ¿no se os enseñó que vuestro Dios es infinito; de verdad os digo, que el concepto que tenéis de lo infinito, es un concepto microscópico; porque en vuestro pedido de vida, pedísteis conocer el límite en las cosas; y aún habiendo sido así, prometísteis al Padre, engrandecerlo en la vida humana, por sobre todas las cosas; nadie pidió al propio Creador de su vida, rebajarlo en nada; ciertamente que todos los que le rebajaron en poder, nó volverán a entrar al Reino de los Cielos; el término: por sobre todas las cosas, incluye el nó volver a entrar al Reino; sí hijito; sé que piensas en el doctor Barrera de la ciudad de Tacna; y te preguntas el porqué negó la Revelación; te diré hijito, que este hijo, como millones hay en el mundo, cultivaron una creencia, que nó incluyó la revelación; porque cultivó una extraña creencia; influenciada en grado sumo, por la psicología del extraño sistema de vida, basado en el oro; si este hijo hubiese cultivado en la vida, el verdadero evangelio del Padre, habría tenido mayor cuidado, ante lo que sus ojos vieron por primera vez; porque escrito fué: El que busca encuentra; es decir que nó basta con rechazar un hecho; hay que investigarlo hasta sus últimas consecuencias; había que convertirse, en la prueba de la vida, en el más grande investigador de las cosas del Padre; porque así lo prometieron todos de este mundo; lo prometieron por sobre todas las cosas imaginables; es decir, que por sobre toda investigación humana, estaba primero la búsqueda de lo del Padre; si así nó ocurrió, es que algo extraño encontró en su camino, el ser pensante; así como este hijo de Tacna, que se quedó con su manera mundana de pensar, así también se quedará fuera del Reino de los Cielos; porque siendo todo lo imaginable viviente ante el Padre, y teniendo todos iguales derechos en su divina presencia, es que toda Revelación, letra por letra, lo es también; y la Revelación se queja ante el Padre, de haber sido despreciada en el lejano planeta Tierra; y como todos tienen derechos iguales, la queja y la acusación es letra por letra; cada letra viviente posee un libre albedrío, diferente de las demás; y por causa de estas pequeñas, todo despreciador que vió la Revelación y guardó silencio, nó entrará al Reino de los Cielos; toda revelación fué pedida por ellos mismos; porque todo lo que nó se conoce, se pide al Padre; todo incrédulo que vió los Rollos del Cordero, antes que éstos se publicaran, cayeron ante el Padre; ciertamente que la extraña fé religiosa, los perdió; estos hijos desconfiaron de todo lo que fué revelación; y se alejaron de la búsqueda de la misma; fueron engañados con una falsa creencia en lo verdadero; nó es que tuvieran mala fé en la vida; lo que les sucedió, fué que el camino elegido, nó era el de la verdad; si el camino elegido por sus libres albedríos, hubiese sido el verdadero, la Revelación que ellos mismos pidieron, nó los habría sorprendido; porque la Revelación se habría encontrado, con profundos investigadores; he aquí la caída nó sólo de ellos; sino, que de todos sus familiares; porque cada espíritu pidió al Padre, leyes comunes; es decir, bastaba que lo supiera uno, para que lo supieran todos; es por ello, que por culpa de ciertos egoístas, este mundo nó entra al Reino de los Cielos; porque toda idea común es expansiva; abarca a individuos, familias y naciones; lo común en el Padre, nó hace excepción de nadie; porque fué enseñado, que todos sóis iguales en derechos, ante Dios; he aquí el llorar y crujir de dientes de todo incrédulo que se dejó sorprender por la Revelación; he aquí la tragedia a que conduce el conocer conocimientos, extraños a la fidelidad de las escrituras del Padre; lo del Padre es infinitamente perfecto; lo de los hijos imperfecto; y dentro de esta imperfección, todos prometieron al Padre, buscar la perfección; todos prometieron imitarle en la prueba de la vida; ciertamente que ninguna perfección viviente, que nó tomó en cuenta a las escrituras del Padre, entrará al Reino de los Cielos; las mismas escrituras se los impedirán; de verdad os digo, que la ley común que pedísteis al Padre, incluye a materia y espíritu; porque nadie es menos ante el Padre; he aquí otro llorar y crujir de dientes; porque todo el que haciendo uso de su libre albedrío, nó escogió en la vida, un pensar común, nó entrará al Reino de los Cielos; es más fácil que entre al Reino del Padre, uno que le imitó en la vida, aunque haya sido en forma microscópica é imperfecta; a que entre uno que se desentendió de lo del Padre; la más microscópica imitación al Padre, es infinitamente premiada por el Padre; he aquí que todo el que pensó con influencia de libertinaje, nó verá la gloria del Padre; nadie pidió vivir en la prueba de la vida, en libertinaje; el libertinaje es de las tinieblas; nó es del Reino de los Cielos; y en este mundo, el libertinaje salió de un extraño é inmoral sistema de vida; cuya causa fué la ilusión al oro; he aquí el llorar y crujír de dientes, de todo el que conoció el libertinaje; de verdad os digo, que si el tiempo en que conocísteis esta tiniebla, fué tan sólo de un segundo, tampoco entraréis al Reino; por este segundo inmoral, que nó lo pedísteis en el Reino, os corresponde vivir una exsistencia fuera del Reino de los Cielos; he aquí el llorar y crujir de dientes, de todo un mundo; un mundo cuya moral es extraña y desconocida en el Reino de los Cielos; un mundo que se ilusionó por el poder del oro; alejándose de la verdadera causa, que debió haber conocido en la prueba de la vida; ciertamente que por causa de esta extraña sensación-ilusión, ninguna generación que la sintió y la vivió, a vuelto a entrar al Reino de los Cielos.-

ALFA Y OMEGA