NO PENSÉIS QUE HE VENIDO PARA ABROGAR LA LEY O LOS PROFETAS; NO HE VENIDO PARA ABROGAR, SINO PARA CUMPLIR.-

Sí hijo divino; sé que estás preocupado por el viaje a China; todo se hará, tal como te lo he indicado; viajarás a bordo de un buque; y quiero que te vayas trabajando como ayudante de cocina; sé hijito que posees infinitos conocimientos, para desempeñarte en otros trabajos; deseo que así sea, para demostrar al mundo, una vez más, que el eterno Padre Jehova, ama la divina sencillez, por sobre todas las virtudes; sí hijo divino; así es y así será por los siglos de los siglos; todas las divinas instrucciones te las daré por divino borrador; todos los borradores, los llevaremos al bendito Oriente; deben ser estudiados por los honorables Dalai Lamas; así lo deseo, porque escrito está, que los humildes son siempre los primeros ante el divino Padre; tu divino Padre Jehova, no puede premiar a la soberbia; no puede premiar a quienes han engañado al mundo; por maldita causa de ambición económica; sí hijo divino así es; me refiero a la maldita roca del egoísmo humano; me refiero a esta ramera; que a lo largo de su maldito reinado, ha hecho malditos pactos con pasajeros reyes; les ha bendecido sus malditas coronas; bendice en mi santo nombre, las malditas armas, conque se matan mis inocentes hijos; sí hijo divino así es: ningún demonio que ha violado mi divina ley de amor, pasará más allá del año 2001; la llamada iglesia católica, es la mayor roca del egoísmo humano, que mi rebaño ha conocido; es la que menos cree, en lo que enseña; será llamada roca, por toda eternidad; y su maldito nombre, será sinónimo de maldición; sí hijo divino; así es y así será por los siglos de los siglos; por lo tanto preparemos el viaje; pronto llegará una divina carta; ella viene de la embajada China; nada se opondrá en tu glorioso camino; llegarás a la China protegido por tu Santísima Trinidad; la misma que te protegerá de todo peligro del mundo; escrito fué, que ningún ser humano, osará tocarte un pelo de tu divina cabeza; sí hijo divino; así es y así será por siempre jamás; en esta divina parábola, se encuentra la divina continuidad de tu divina misión; pues, al dirigirte al mundo, dirás: Yo no he venido a perturbar al mundo; yo he venido a juzjar al mundo; el mundo me conoció por el divino fruto de la intelectualidad; pues por las divinas escrituras me conoció; ellas enseñaron al género humano, en todos los idiomas, que el divino Primogénito volvería; por lo tanto, por la gloria de mi divino Padre Jehova, fueron advertidos; solo los que tienen la conciencia cargada de pecados temen mi divina llegada; más, los limpios de corazón, me reciben con alegría de niños; de ellos es el infinito; ellos serán los primeros en recibir mi divina añadidura; pues siendo el divino Padre Jehova, el infinito mismo, mis humildes hijos, serán los primeros en llegar a las lejanas galáxias; en las deslumbrantes naves plateadas; ¡¡que reducido número de hijos lo hará!! en divina comparación al número de mi rebaño terrestre; todos querrán ser los primeros en viajar en los llamados platillos voladores; pero escrito fué, que muchos serían los llamados y pocos los escogidos; sí hijo divino; así es y así será por siempre jamás; la ciencia del bién, es la principal causante del dolor espíritual que el mundo deberá enfrentar; el maldito dinero era su dios; y escrito fué que sólo se debería amar al divino Dios viviente; al eterno Padre Jehova; y nó a falsos y pasajeros dioses; que sólo ilusionan por un instante, al espíritu humano; más, escrito fué, que ni un divino instante, se debería dejar de amar, al Creador de toda vida; sí hijo divino; así es; tal como tu divina mente lo piensa; es mil veces preferible vivir en la más inconcebible pobreza, que dejar de amarme; aunque sea un microscópico instante, en el tiempo terrestre; no me refiero hijo divino, a la maldita adoración material; ella ha traído el más grande atraso espiritual, a mis hijos; mis divinas escrituras nunca enseñaron eso; pues el mismo error cometieron, los malditos dioses faraones, del pasado terrestre; mi divina adoración consiste en una vida honrada y de honrado trabajo; es el único templo que jamás se reduce a polvo; es el único camino que conduce a la gloria infinita; te ganarás el divino pan, con el sudor de tu frente; dice mi divino Mandamiento; y es por lo mismo, que fué escrito: Por el fruto se conoce el árbol; es decir que por el trabajo de cada uno, se sabrá hasta donde puede llegar particularmente un divino hijo en las lejanas galáxias; porque te diré hijo divino, que será tal, el divino entusiasmo, conque la humanidad terrestre recibirá a las primeras naves plateadas, que muchos partirán de este mundo, antes del tiempo prometido; tal será la divina impresión, que este divino acontecimiento conmoverá al mundo; más, sólo los humildes, los sufridos, los que jamás han escandalizado en la vida, serán los primeros en viajar al cosmos infinito; pues, escrito fué, que todo humilde y sencillo, es grande en el Reino de los Cielos; y los que me han olvidado, los que han explotado a mis hijos, ilusionados en el maldito dinero, se engrandecieron en la Tierra; pero se achicaron en los cielos; pues los tales se quedarán en la Tierra; sí hijo divino; así es y así será hasta la consumación de los siglos; sí hijo amoroso; así es: Los que violaron mis divinos Mandamientos, no serán resucitados a la carne inmortal; pues se alimentaron durante la vida, de filosofías pasajeras; sí hijito; así es: El hijo terrestre sabía que sólo el Señor daba vida eterna; pues así le fué enseñado; y aún sabiéndolo, me dió las espaldas; sólo cuando sus propias vidas estaban en algún peligro, por necesidad material, se acordaban de mí; más, mi divino mandato enseña que debería honrarme durante toda la vida; no por instantes; ni por conveniencias pasajeras; me refiero hijo divino a los malditos juramentos terrestres; producto de la desconfianza que el maldito dinero, creó en mi divino rebaño; pues si el mundo se hubiera guiado por mis divinos Mandamientos, no exsistirían los llamados juramentos; pues, mi divina palabra, unifica; junta todos los pensares; nadie es dejado fuera; pues yo no hice ni ricos ni pobres; yo no los he dividido; el maldito dinero es el causante de ello; me refiero hijo divino, al dinero obtenido por maldita explotación; no al dinero que se ha ganado con el sudor de la frente; porque este dinero se ganó soportando un yugo; se ganó en doloroso silencio; sí hijo divino así es; todo aquél que sólo se conformó con lo que le dió su propio trabajo, salvo es; porque no tuvo tentación de ambición; respetó mi divina ley; más, aquél ó aquéllos que huyeron de la llamada civilización terrestre, más, salvos son; mayor es su divino mérito; más grandes son en los Reinos de los Cielos; porque se cuidaron de la ciencia del bién; respetaron mi divina advertencia: Cuídate del árbol del bién; no pruebes su fruto; porque sólo es una ilusión; y en mi divina morada, donde todo es eterno, la ilusión es desconocida; pues allí se vive un divino presente perpetuo; allí nadie envejece; todo es divina alegría de niños; nadie conoce el sufrimiento; ni ninguna pasión; pues esas virtudes de la imperfección, pertenecen a los microscópicos mundos, llamados mundos de la carne; mundos mortales; mundos pasajeros; a los cuales van los espíritus, en sus primeras evoluciones; son solo pasajeros; a los cuales van los espíritus, en sus primeras evoluciones; son solo pasajeros galácticos; que deben rendir divina cuenta al término de su viaje; pues exsisten infinitas clases de materia, como infinitos son los planetas; el conocer determinado planeta, es solo una microscópica experiencia para el espíritu; ¡¡jamás lo sabrá todo!! pues mi divino universo expansivo pensante, siempre se expande; pues toda criatura contribuye a ello, con sus propias ideas; y nadie vive sin hacer divino uso de ellas; es por eso, que cada uno de mis hijos, lleva su propia eternidad, en sí mismo; y a la vez, lleva la infinita expansión del infinito universo; todos son divinos constructores; hasta los indebidamente llamados animales; Yo, tu divino Padre Jehova, no creé animales; creé hermanos en una sola carne; pero con infinitos y diferentes libres albedríos; en la divina prueba de la vida de toda carne; sí hijo divino; así es y así será por los siglos de los siglos; esto significa que para ser salvo, nadie deberá comer más carne; el mundo fué divinamente avisado, hace yá muchos siglos; nó comerás la carne de tu hermano dice mi divina ley; porque él también es mi hijo; el también merece, lo que tú también, crees merecer; es decir, la divina eternidad; los divinos animales también llegarán a ser divinos soles de infinita sabiduría; la criatura humana también fué animalito, en remotísimas épocas de la Tierra; también fué chiquito y humilde; para llegar a ser grande, en el Reino de los Cielos; escrito fué que los humildes son los primeros en ver la divina gloria; y quien niegue a la divina humildad, niega su propia entrada en mi divino reino de la luz; nadie jamás ha penetrado, más allá, de sus propias ideas; es decir que sólo las conciencias limpias, llegan a los colosales paraísos; pues exsiste mutua y divina atracción magnética-espíritual entre espíritu y materia; esta divina atracción es amorosa; pues ambos, materia y espíritu nacieron juntos y marchan juntos, en el concierto eterno de los mundos; lo contrario de esta divina ley, son las tinieblas; que no reconocen que sólo exsiste un divino Padre Creador; que todo lo regula; sí hijo divino así es; la divina creencia de todo niño, hace que todo exsista y que todo se materialice, en las lejanas galáxias; es por eso que fué divinamente escrito: Dejad que los niños vengan a mí; porque de ellos es el Reino de los Cielos; pues con sus divinas ideas carentes de toda maldad, crean colosales paraísos; que llevan en sí mismo, la divina inocencia; el divino comunismo angelical; la divina filosofía del futuro; pues, te diré hijo divino, que de todas las filosofías, que han probado los hombres, la filosofía de los niños, es la única, digna de sobrevivir; es la única que quedará; pues sólo con ella, se puede entrar en mi divina morada no exsiste otra; y de exsistir otras, las tales, no son árboles plantados por el divino Padre Jehova; y de raíz serán arrancados; me refiero a aquellas filosofías, que jamás han tomado en cuenta mis divinos Mandamientos; entre otras, se encuentran las llamadas políticas; pues con ellas los hombres se rigen; con ellas han confeccionado sus propias leyes; creando con estas ideas, colosales mundos; estos mundos son otras infinitas semillas pensantes; que contienen en sí mismas, el mismo gérmen filosófico, conque fueron creados; son mundos en perpetua lucha contra mi divina luz; pues provienen de padres, cuya causa produjo violación en mi divina ley de amor; sí hijo divino; así es y así será por siempre jamás; la ciencia terrestre, y el planeta mismo, son por lo tanto, virtudes materializadas, en la eternidad de los tiempos; es decir que cada microscópica é invisible idea, madura en la inmensidad de los espacios; como madura cualquier fruto en la naturaleza terrestre; pues escrito está, que para ser grande en los Reinos de los Cielos, hay que ser primero chiquitito y humilde; y nada más humilde que la divina constitución física de una idea; la idea es tan humilde, que su paso por la Tierra, rumbo a los espacios infinitos, pasa desapercibida; aún por el propio creador de ella; sólo quedan en la Tierra, sus pasajeros efectos; viajando al espacio, la causa; pues esta causa, dará lugar a otro mundo de causas; y cuya divina fuente, salió del divino hágase la luz, y la luz fué hecha; siendo los hijos microscópicos, los encargados, de hacer que todas las expansiones de las ideas, constituyan en sí mismo, y para sí mismo, en el divino universo expansivo pensante; sí hijo divino; así es y así será por toda eternidad; las divinas causas sin excepción alguna, salieron de una sola; esta divina causa madre, salió de los divinos soles Alfa y Omega que significan, principio y fín; es decir que ahora el género humano, sabrá todo; desde su propio principio, hasta más allá del nuevo mundo; es decir, más allá de la divina resurrección de toda carne; sí hijo divino; así es; tal como lo leo en tu divina mente; el mundo del futuro, excluye toda costumbre, aprendida en la pasajera filosofía, de la ciencia del bién; es decir del cortísimo período en la historia de la dimensión humana, en que un grupo de seres ambiciosos, enseñó la adoración al oro; es decir al dinero; lo primero lo iniciaron, los malditos dioses faraones; y la continuó, la primera cimiente humana; la primera semilla galáctica; los padres humanos del pueblo de Israel; porque como ves hijo divino, mi primera cimiente, nada tiene de la divina humildad de tu divino corderito; los más humildes lo poseen; y los más humildes en tu planeta, son los honorables Dalai Lamas; no veo otros, que hayan preferido vivir totalmente aislados; no veo otros que vivan en la más inconcebible miseria; que antes tener que violar mi divina ley de amor; todo el resto del mundo, vive ilusionado en la ciencia del bién; en las comodidades pasajeras que brinda el maldito dinero; el yugo que han debido soportar mis hijos de los hombres del divino trabajo; porque la divina frase que dice: Hijo del Hombre, significa hijo del trabajo; y quien explote a mis humildes hijos, a mí me explota; tu divino Padre Jehova, no le llama hombre; le llama demonio; sí hijo divino; así es y así será por los siglos de los siglos; la divina Ciencia Celeste, todo lo explica como jamás ciencia alguna ha podido hacerlo; esta divina ley del conocimiento, ya lo sabía el mundo; muchos siglos atrás; la divina parábola lo viene anunciando por muchos siglos: Los humildes son los primeros; significa que todo libro de la Ciencia Celeste, tendrá como divino símbolo, al divino Cordero de Dios; pues él representa la divina humildad; sin la cual, ninguna virtud llega a mi divina gloria; es por eso hijo amoroso, que ninguna filosofía humana perdura; menos aquéllas, que se han amparado bajo la sombra de la ley de la fuerza; la fuerza, en cualquiera de sus formas, es contraria a mis divinos Mandamientos; nadie puede decir lo contrario; mis Sagradas Escrituras, fueron hechas para unificar el mundo; no fueron hechas para dividirlo; la maldita fuerza divide al mundo; si bién, todo espíritu es probado en la vida, ello debió ocurrir en unión como hermanos; como hijos de una misma familia; de una misma y única causa; pues todos los espíritus encarnados, salieron de una misma ley creadora; nadie debió ser indiferente a esto; todos son hijos comunes de un amor común, con destino común; todos son comunistas por espíritu; jamás satanás, ha podido dividir el divino rebaño del infinito y común amor universal; todos han disfrutado de un divino libre albedrío; ¿no es preferible renunciar a él, que dividir al rebaño? esto constituye, el supremo sacrificio, a que puede llegar un espíritu; porque para él, está por sobre todas las cosas, el cumplir el divino Mandamiento de su propio Creador que dice: Adorarás a tu señor, por sobre toda filosofía; por sobre tí mismo; más, el mundo está olvidado del supremo mandato; los que se auto-denominan mis representantes en la Tierra, son los primeros en violar mi divina ley; sabiendo que ningún rico entra en mi gloria eterna, les dejan probar la filosofía de la explotación del hombre por el hombre; sabiendo que mi divina ley manda no matar, bendice las malditas armas; hace igual, lo que hicieron los malditos dioses faraones, en el pasado terrestre; que por sus soberbias y violaciones a mi divina ley, los borré de la faz de la Tierra; tenían una ciencia más avanzada que la que tiene el terrestre, en su actual evolución; de nada sirve poseer sabiduría, si ella no reconoce a su propio autor; el único Creador de cuanto exsiste, se reserva el divino derecho de desaparecer de toda vista, en todo espíritu; lo que para el espíritu parece ser toda una eternidad, para su Creador, es sólo un divino instante; allí fallaron los malditos dioses de la sabiduría faraónica; creyeron que nunca rendirían cuenta de sus crímenes; ¡que sorpresa! cuando se presentaron en los soles Alfa y Omega; no hay lenguaje humano que pueda describir tanto espanto; sólo hay que renacer de nuevo en la divina lumbrera, para comprenderlo; así será también, el despertar y la sorpresa de la roca del egoísmo humano; pues a mayor conocimiento é intelectualidad, mayor y severa es mi justicia divina; es por eso que fué escrito, que los humildes que han vivido en un mundo de filosofía de explotación, primeros son ante mí; la roca será acusada ante el mundo, por su complacencia en permitir, que mis humildes hijos del trabajo, no fueran los primeros en el planeta; sino, que los últimos; sabiendo a la vez, que ningún rico ha entrado en toda la eternidad, a mi divina morada; me refiero hijo divino, a los ricos que han hecho riquezas, explotando a sus hermanos; pues escrito está, que quien explote a uno de mis hijos, a mí me explota; pues estoy en todas partes; también lo estoy en las mentes de todos mis hijos; sí hijo divino; la Tierra y sus filosofías mundanas, pasarán; más, mis divinas palabras no pasarán; ellas darán lugar al divino Juicio Final, de toda criatura pensante; empezando por los más humildes y despreciados; siendo ellos los espíritus primarios; que en tu mundo Tierra, se les llama injustamente animales; ellos son los primeros ante mí; a ellos, nadie les hace justicia; luego vienen los humildes terrestres; por lo tanto, nadie del género humano, puede proclamarse ante el mundo, ser el primero; el que esté limpio de faltas; y que haya mirado a mis hijos primarios, como hijos de su propia familia, lance la primera piedra; más en tu planeta Tierra, no veo a nadie; digno de tanta gloria; sólo veo injusticias sobre estos hijos; las veo desde el mismo instante de la creación; sí hijo divino; así es y así será hasta la consumación de los siglos; la divina Ciencia Celeste, pondrá las cosas en su justo lugar; porque ella es el divino complemento, de todas las filosofías creadas por el hombre; sólo ella, es capaz de unificar al mundo; porque sólo ella, puede explicar en forma infinita, el divino orígen de todas las cosas; sólo ella conduce a la eternidad; pues sin ella, nadie logra volver a ser un niño; nadie logra la divina resurrección de su propia carne; ni ninguna ciencia terrestre lo podrá lograr jamás; el divino proceso de rejuvenecer, la carne ya usada y agotada, constituye el mayor conocimiento divino, llegado a la Tierra; esto significa hijo amoroso, que no queda ninguna filosofía en la Tierra; todas fueron probadas en la vida de la carne; sólo queda la divina filosofía del divino Cordero de Dios; muy semejante a la filosofía de un niño; pues mis divinas leyes fueron hechas, para que todos mis hijos vivieran felices; y alegres en las infinitas pruebas de la vida, llevadas a cabo en los microscópicos planetas; conocidos en mi divina morada, como polvos cósmicos; si mis hijos no fueron felices, en sus respectivos planetas, ello se debe a espíritus demoníacos; espíritus ambiciosos; que creen que nunca rendirán cuenta de sus propios actos; en el caso de la Tierra, ocurre eso; un grupo de ambiciosos ha inventado el maldito dinero; ha hecho que mis inocentes hijos, se clasifiquen en ricos y pobres; por lo tanto la divina justicia cae sobre ellos; son los grandes culpables del llorar y crujir de dientes, de toda la humanidad entera; maldecidos serán por toda eternidad; pues todos los espíritus de mi creación terrestre, sufrieron este injusto yugo; los espíritus eternizan las filosofías aprendidas; llevándolas a otras moradas; a otros mundos; toda herencia filosófica sobrevive al cuerpo de la carne; el espíritu se satura de ella; por eso fué divinamente escrito: Débil es la carne; la carne siente y olvida; pues al polvo vá; más el espíritu propaga y expande en otras dimensiones, lo aprendido en los planetas; es por eso, que La justicia divina, no sólo abarca la corta vida humana; sino que abarca el infinito universo; dibuja hijo divino:



Sí hijito; este divino dibujo celeste simboliza la divina y única justicia de todo espíritu; la divina Balanza Celeste simboliza las acciones eternas de todo espíritu; es decir toda virtud salida de él; la divina balanza rosada simboliza las conquistas mundanas de todo espíritu; el término mundano significa todo lo que pertenece al mundo; lo efímero; la gran ilusión; lo que es pasajero; lo que dura hasta la sepultura de todo cuerpo de carne; lo que esta en contraposición de mis divinos Mandamientos; todo lo que no me toma en cuenta; todo daño y división provocado en mi rebaño; entre ellos están las llamadas clases sociales; las malditas realezas; los imperios de extrañas filosofías; las sectas, todo pensamiento oculto; las llamadas ciencias ocultas; todo culto material; toda doctrina que no me toma en divina cuenta; toda religión; todo partido político; todo árbol que no he plantado; y que de raíz será arrancado; en una palabra, es todo un mundo con sus ideas y costumbres, el que será cortado de raíz; esto es el Juicio Final; solo quedará la divina filosofía del divino corderito del Señor; divina filosofía opuesta a toda fuerza; que saldrá de millones y millones de hijos humildes; hijos del trabajo; pues escrito está, que los humildes son los primeros en toda Revelación; y lo son en todo acontecimiento planetario, lo opuesto a humilde, se llama materialismo; que mata con una filosofía pasajera, a toda iniciativa salida de todo espíritu; restándole gloria eterna, en su divina añadidura; es así, que ninguna criatura humana podrá ser indiferente a su propia justicia espíritual; pues el Señor está en todas las mentes; en culpables y no culpables; donde nada exsiste; ó se cree que nada hay; allí también estoy; estando en todas partes, aún en las partes que ignora la mente humana, explico las cosas en infinitas y distintas formas; llegando al mismo resultado deseado; en todos me hago entender; cuando así lo deseo; no tengo forma alguna; y soy a la vez, todas las formas; conocidas, desconocidas ó por conocer; siendo Eterno é Inmaterial, estoy en todos y en todas partes; me hago visible a mis hijos primogénitos; como igualmente en otros mundos, que no son de la carne; son mundos que pasaron la época terrestre; la Tierra se acerca a una nueva era; vuelve a ser, lo que era; de antes de la llegada de los malditos dioses faraónicos; vuelve a una divina filosofía, desconocida por la actual generación; pero que fué vivida por los mismos actuales espíritus; pues, escrito está, que muchas moradas evolutivas tiene un espíritu; y que toda morada posee su propia filosofía; pues nadie es desheredado; ni la materia ni el espíritu; pues ambas salieron de una misma divina causa; todas las causas a una misma divina ley: El Padre; pues la primera idea salió del divino Padre; todas las demás, se derivan de ella; esto significa que todo espíritu pensante, debe retornar a su punto de orígen; vuelven a la divina idea-Padre a rendir divina cuenta; todo el oniverso expansivo pensante, salió de mí; y toda idea viviente salida de él, vuelve a mí; esto significa que sólo el conocimiento adquirido por todo espíritu, perdura en la eternidad; los mundos materiales, perecen; pues ellos son divinos productos, de infinitas alianzas de microscópicos seres; llamados en mi divina creación, divinos Querubínes; ellos crean y destruyen; los mundos de la carne, cumplen con esta divina ley; las divinas alianzas que se hicieron para los mundos terrenales, fueron alianzas de pruebas; es decir con tiempo y espacio desconocidos; para las criaturas que pidieron la prueba de la vida humana; la total ignorancia de su propio orígen, constituye una de las tantas filosofías de mundos en prueba; a todo espíritu, se le dá a escoger, cuando está en su completo estado de divina inocencia; más, cuando ya ha pasado por muchos planetas y ha probado distintas sales de la vida, adquiere otra responsabilidad; además fué y se vá a los mundos lejanos, a aprender a ser un espíritu más perfecto; se vá a comprender mejor mi divina creación, llamada materia; sólo que exsiste, un divino y riguroso orden galáctico; exsisten las infinitas jerarquías espírituales; cada divina jerarquía corresponde a una porción de conocimiento adquirido en cada mundo; sólo el mérito, el esfuerzo, el sudor de frente, cuenta en mi divina justicia; todo lo contrario a ello, no son árboles plantados por mi divino libre albedrío; y de raíz serán arrancados; si tales árboles crecen temporalmente en los planetas, se debe a que el divino Padre los deja que prueben sus propios errores; que si no los probaran, los desconocerían en la eternidad; tal es la filosofía de los mundos imperfectos; todo aquél que desee llegar a mi divina gloria, debe probar la sal de tales filosofías; pues escrito está, que hay que ser chiquitito y humilde para ser grande en el Reino de los Cielos; la infinita gloria que está más allá, de los universos expansivos pensantes; sí hijo divino; así es y así será por siempre jamás.-

ALFA Y OMEGA