EN LA PRUEBA DE LA VIDA, MUCHAS CAYERON EN VANIDADES Y ARTIFICIOS; LAS TALES SERÁN LLAMADAS LAS ANTICRISTOS POR EL HIJO DE DIOS; PORQUE TODA CRIATURA HUMANA PIDIÓ A DIOS, LA SENCILLEZ, LA HUMILDAD, LO NATURAL; NADIE PIDIÓ A DIOS LO EFÍMERO LO QUE SÓLO DURA UNA VIDA; LAS VANIDOSAS DE LA PRUEBA DE LA VIDA, QUE CAYERON EN COMPLEJOS DE USAR COSMÉTICOS, FUERON TRAIDORAS DE SUS PROPIOS PEDIDOS A DIOS; ES MÁS FÁCIL QUE ENTREN AL REINO DE LOS CIELOS, LAS QUE FUERON SENCILLAS Y NATURALES PARA CON SUS CUERPOS EN LA VIDA; PORQUE LA SENCILLEZ Y LO NATURAL, SON DEL REINO DE LOS CIELOS; A QUE PUEDAN ENTRAR, LAS QUE FUERON FALSAS Y QUE TRATARON DE DESVIRTUAR MOMENTÁNEAMENTE LO QUE ERA NATURAL.-

Sí hijito; el llamado mundo cristiano que surgió durante la prueba de la vida, no supo engrandecer sus propias sensaciones y virtudes, que había pedido a Dios; este extraño mundo de fé extraña, se desvirtuó en su contacto con la bestia; y a través de los siglos, se fué acostumbrando a que lo que era desvirtuado, era lo mejor; este extraño fenómeno de desvirtuar la cualidad y la calidad de los propios pedidos hechos a Dios, es el dormir de todo espíritu y del que habla mi divino evangelio; el desvirtuamiento espíritual, se expresó en extrañas costumbres y vanidades; la verdadera humildad espíritual, dejó de exsistir desde el primer instante, en que el libre albedrío humano, escogió un sistema de vida interesado; la prueba de la vida consistía en que la humanidad escogiera un sistema de vida, en que sus virtudes no fueran afectadas ni en una molécula siquiera; porque antes de venir a la prueba de la vida, todos le habían pedido a Dios, un divino juicio por sobre todas las cosas; es decir que la humanidad no se perdonaba para sí misma, ni una molécula de su propio desvirtuamiento; las mujeres del mundo cayeron en vanidades propias de mujeres; los hombres del mundo cayeron en vanidades propias de hombres; y no sólo cayeron desde el punto de vista individual, sino, que con sus malos ejemplos, hicieron caer a otros tantos millones de seres; sus propias vanidades y complejos, las traspasaron a otros, a través de la herencia y de la imitación; es más fácil que entren al Reino de los Cielos, aquéllas madres que cumpliendo lo de Dios, no permitieron que sus hijas se corrompieran y se desvirtuaran, como consecuencia de sus propias vanidades y extraños complejos; a que puedan entrar, las que se durmieron y que dejaron a sus hijas, sin poder entrar al Reino de los Cielos; porque millones y millones de hijas por respetar hasta lo más íntimo de sus padres, los imitaron; y dentro de tales imitaciones, iban las violaciones a la ley de Dios; la vanidad segundo por segundo, fué una lamentable pérdida de tiempo para los que la practicaron; cada segundo de vanidad, fué una exsistencia de luz perdida; fué un infinito alejamiento del Reino de los Cielos; porque cada exsistencia de luz perdida, equivale a un cielo de luz también perdido; el número de segundos de vanidad, cada cual lo verá en la television solar; pues en la gigantesca pantalla en donde se verán todos los sucesos de la vida, cada vanidoso presenciará su propio descuento de puntaje; allí será el llorar y crujír de dientes; el mismo llorar y crujír de dientes que durante siglos, le fué divinamente anunciado al mundo; la prueba de la vida consistía en que cada segundo de vida, fuera agradable a Dios; lo agradable a Dios no incluye a la vanidad; es lo que nunca comprendieron los vanidosos del mundo; los tales no comprendieron la infinita gloria de lo natural y de lo sencillo; aún sabiendo que lo natural y lo sencillo, fué de la divina preferencia del hijo de Dios; además de vanidosos fueron ciegos en las comparaciones; si inmenso fué el daño que los vanidosos de la vida, causaron en las sucesivas generaciones, inmenso es también el drama de ellos; porque hasta los poros de la carne, los acusarán en el divino juicio de Dios; porque es más fácil que no sea acusada por sus poros de carne, en el divino juicio, una que no los ahogó con los extraños cosméticos ni una que los envenenó; porque todo poro de carne será divinamente agigantado en la television solar, por el hijo de Dios; los dramas microscópicos que el ojo humano no vió durante la prueba de la vida, en su cuerpo viviente, se vuelven realidad en el divino juicio; se cumple aquí una vez más, el inmenso significado de la divina parábola que fué dicha al mundo de la prueba: Todo humilde y chiquitito, es grande en el Reino de los Cielos; y ciertamente que dentro del todo, están también los microscópicos poros de carne de todos los hijos de Dios; no sólo de los llamados humanos; sino, de todo cuanto exsiste; porque el todo sobre el todo, está constituído por moléculas; y como el divino juicio pedido a Dios fué un pedido por sobre todas las cosas, esto también incluye a las moléculas de toda la naturaleza terrestre é incluye a los divinos querubínes de toda materia; incluye a todo lo microscópico que la ciencia humana no alcanzó a conocer; en el divino juicio de Dios, todas las criaturas conocerán la imagen y semejanza que poseen sus propios microbios y que nunca vieron en la vida; y de verdad os digo, que los microbios de las vanidosas y vanidosos de la vida, son los más horrorosos en su constitución física; divino Padre Jehova, ¿a qué se debe esto? Se debe hijo a que las sensaciones ó inclinaciones que cada cual cultivó en la vida, influyeron magnéticamente en las propias sensaciones del espíritu; cada acto realizado en la prueba de la vida, dió lugar a una geometría magnética que tenía dos opciones en su forma de ser; ó tenía una forma de geometría de la luz ó tenía una forma de geometría de las tinieblas; lo que es de la luz, a nadie asusta; lo que es de las tinieblas, horroriza y causa llorar y crujír de dientes, en los poseedores de geometrías de las tinieblas; cuando las multitudes humanas vean esta realidad en la television solar, se llenarán de espanto; y será allí y con lágrimas en los ojos, que comprenderán el contenido de todas las divinas parábolas de Dios; allí comprenderán el porqué el divino evangelio de Dios, insistía tanto en lo de adentro de sí mismo; porque en el interior de sí mismo, estaba ya hecho en geometría microscópica, el futuro cielo ó futuro infierno; de esta infinita ley salió la inmortal frase: Conócete así mismo; porque desde lo interior microscópico, principia el divino juicio de Dios; lo de adentro es igual a lo de afuera, en su divina justicia igualitaria; es así que en el divino juicio de Dios, todo lo que se imaginó ó se pensó en la prueba de la vida, absolutamente todo se vuelve geometría viviente; es por esto que el mismo principio de la Tierra, es principio ó nacimiento geométrico; es el ángulo recto de 90°; y una vez más, lo de arriba es igual a lo de abajo; arriba el lugar en donde fué creada la Tierra; abajo, el principio microscópico que cada uno dió a sus propias sensaciones; en la television solar, lo microscópico de sí mismo, adquiere proporciones inauditas; cada uno verá con el más infinito asombro, que su propio cuerpo de carne, era un universo que dormía; los querubínes de la carne esperaban el llamamiento magnético-solar del hijo de Dios, sin que el espíritu se diera cuenta; todo daño hecho al cuerpo de carne a través de los cosméticos, se verá en tamaño de macrocosmo; las acomplejadas al cosmético, verán por sus propios ojos, las horribles agonías a que ellas sometieron a multitudes de poros vivientes; este drama se conocerá en el llorar y crujir de dientes, como el suplicio de los pequeños; entonces las vanidosas del mundo comprenderán el sentido infinito de la sencillez; el porqué de su enseñanza por parte del divino evangelio de Dios; los querubínes de la carne y los poros, poseen libre albedrío tal como lo posee el espíritu; y ellos se quejarán de que el espíritu vanidoso, intentó suicidarlos ó asesinarlos; los acusadores son multitudes que durante la prueba de la vida, conocieron la influencia del espíritu; las multitudes encerradas en el todo del cuerpo humano, recibieron saturaciones magnéticas que eran buenas ó malas; el extraño fenómeno de la vanidad es magnetismo de las tinieblas; las multitudes de querubínes y de poros, exigirán en el divino juicio de Dios, que el espiritu vanidoso, las page igualmente viviendo en futuras exsistencias de tinieblas; la paga es una exsistencia por cada molecula de carne; y es más fácil que sea defendido por sus propios poros de carne, en el divino juicio de Dios, uno que no atentó contra sus poros, durante la prueba de la vida; a que sea defendido, uno que se tomó el extraño libertinaje de atentar, contra tan sólo un poro de carne; la ofensa contra uno, es ofensa contra todos; ellos los poros de carne, hacen causa común; es por esto que cuando el espíritu siente dolor, el dolor físico se hace sentir en todo el cuerpo; lo común estaba en cada uno en sus propios poros; lo que significa que el espíritu debió de imitar a través de su propio pensar, lo común en todos los problemas de la vida; porque habría creado un sistema de vida igualitario, con una sinceridad imposible de reemplazar; si no sucedió así, se debió a que los miembros de la bestia, no se preocuparon de lo microscópico, que contenían sus propios cuerpos; no se preocuparon por lo de adentro; sólo atinaron a ilusionarse por lo de afuera; creándose para el sistema de vida humano, una espíritualidad incompleta, desigual y desequilibrada; lo espíritual humano al no tomar en cuenta a su más microscópica unidad humana, se desheredó del Reino de los Cielos; porque se le había enseñado por parte de Dios, de que todo humilde y pequeño, es primero en el reino del Padre; el orígen de toda vanidad que ningún premio de luz recibe, tuvo por única fuente, a los que crearon el extraño sistema de vida, basado en las extrañas leyes del oro; y mientras más vanidoso se fué en la prueba de la vida, más extraña y desequilibrada espiritualidad, tuvo para sí la criatura humana; y más infinitamente se alejó el espíritu, del Reino de los Cielos; ningún vanidoso volverá a ver el reino, sino hasta pagar la última molécula y segundo de su vanidad; la prueba de la vida consistía en ganar para el espíritu, la más grande sencillez que la mente humana pueda imaginar; la sencillez propia de un niño; los vanidosos del mundo no pudieron poseer la alegría propia de niño; porque el propio extraño complejo de la vanidad, los detuvo y los entretuvo mientras que los segundos de la vida, se deslizaban; un instante humano de ilusión los dejó una vez más, fuera del Reino de los Cielos; el no saber seguir siendo un niño aún siendo adulto, constituirá para el espíritu humano en el llorar y crujír de dientes, uno de los más tristes dramas; porque es más fácil que un niño entre al Reino de los Cielos, a que pueda entrar, un llamado adulto; el niño no ha sido cogido aún, por la vanidad calculada; el género humano tuvo la oportunidad de seguir siendo niño aún después de ser niño; porque libre albedrío tenía de escoger tal ó cual determinación; los que les tocó conocer al inmoral mundo del oro, ninguno logró escapar de su extraña influencia; es por esto que ninguno de ellos, ninguno vuelve a entrar al Reino de los Cielos; es más fácil que vuelva a entrar, uno que logró la extraordinaria hazaña de no dejarse sorprender, por la extraña influencia que el oro y la posesión material, ejercía sobre su espíritu; el drama humano que es su propio llorar y crujír de dientes, lo creó el propio sistema de vida, llamado capitalismo; por lo que es fácil deducir, que es más fácil que entren al reino de Dios, los que en su prueba de vida, no conocieron al extraño sistema de vida llamado capitalismo; a los que tuvieron la desdicha de vivir en este extraño mundo egoísta, les fué divinamente advertido con siglos de anticipación, de que ninguno de ellos entraría al Reino de los Cielos; la divina parábola de la aguja y el camello, contenía la divina advertencia para el llamado capitalismo; porque el término rico, es extraño producto del capitalismo; rico y capitalismo son inseparables; porque es el capitalismo el único que en el mundo, produce ricos; no los produce la humildad; el llamado mundo cristiano pasó por alto a la divina parábola-advertencia; y este extraño mundo, se dejó influenciar también, por un extraño sistema de vida, en que ninguno que lo conoció, ninguno lo pidió a Dios; porque nada injusto se pide a Dios; incluyendo a los sistemas de vidas injustos ó con leyes desiguales; el que el mundo cristiano se haya dejado sorprender, por su propio sistema de vida, constituirá uno de los más desconcertantes enigmas psicológico que será analizado y estudiado por las generaciones venideras; porque el extraño mundo surgido de las extrañas leyes del oro, es la causa principal del llorar y crujir de dientes; tal como en el mundo antiguo, el extraño é inmoral vivir de los antiguos, dió lugar al terrible juicio de Sodoma y Gomorra; la prueba de la vida humana fué pedida por todos sin excepción; y todo pedido de vida hecho a Dios, se vuelve divino mandato que de un determinado lugar del universo salió; y todos los infinitos lugares de divinos mandatos, se subordinan a uno sólo; es la eterna sucesión de trinidades de lugares, amorosamente subordinados al divino Padre Jehova; el lugar en que la humanidad hizo sus pedidos de vida a Dios, fué en los soles Alfa y Omega de la galaxia Trino; los vanidosos de la prueba de la vida no entrarán a sus lugares de orígenes; pues tienen que pagar en futuras exsistencias, lo que hicieron en segundos; es más fácil que vuelva a entrar en el lugar de donde salió, uno que no conoció vanidad alguna; a que pueda entrar, uno que conoció la vanidad tan sólo un segundo; la vanidad a ninguna parte conduce, porque no es del Reino de los Cielos; el vanidoso ó la vanidosa ellos mismos se desheredan; en la prueba de la vida, muchos se contagiaron viendo a otros; los vanidosos condenaron a otros, a través de los ojos; el que inventó tal ó cual moda, tentó a millones en la vanidad; por que la sencillez siempre debió de reinar desde principio a fín; si así no ocurrió, se debió a que el mundo se ilusionó, por lo que más llamaba la atención entre los seres humanos; el desvirtuamiento de la propia sencillez, se hizo presente a través de los ojos; este extraño drama lo provocaron las dinastías faraónicas; ellos con su extraordinaria influencia sobre las criaturas del mundo antiguo, irradiaron el arte en el vestir; todos quedaron deslumbrados y nadie quiso ser menos; es esta la causa por la que la vanidad se enseñoreó del mundo; a la sencillez en el vestir no se le dió su punto de partida; porque al espíritu lo habían sobrepasado en su propia estimación; y los ojos sirvieron de vehículos; la historia de la vanidad la verá el mundo de la prueba en la television solar; las vanidosas del mundo nunca se han tomado el trabajo de averiguar, si el extraño complejo de ser vanidosa, está o nó en el divino evangelio de Dios; la vanidad las alejó de la búsqueda individual; la más preciosa de las búsquedas; y si buscaron, el puntaje de búsqueda fué dividido por el puntaje de vanidad; los vanidosos del mundo se dividieron ellos mismos sus propios frutos; porque en sus maneras de ser, sirvieron a dos señores; las vanidosas del mundo con sus maneras artificiosas de ser, contribuyeron a que la tragedia del mundo fuera más grande; cada vanidosa y vanidoso contribuyeron a legalizar en el mundo, lo que era ilegal; la mezquindad hecha arte ó costumbre, ilusionó a generaciones enteras; las vanidosas del mundo desvirtuaron lo bello que en ellas había; porque es más fácil que vuelva a tener belleza en futuras exsistencias, una que no se tomó el extraño libertinaje de desvirtuarla; a que vuelva a ser bella, la que no supo honrar a su belleza durante la prueba de la vida; a las vanidosas y falsas de sí mismas del mundo, la propia belleza les negará toda futura alianza de belleza; porque la belleza al igual como todas las demás virtudes del espíritu, hablará en el divino juicio de Dios, en sus leyes de belleza; ninguna de las que usaron los extraños cosméticos, ninguna volverá a conocer la belleza; es el llorar y crujír de dientes de las que no tuvieron confianza en la propia belleza que ellas mismas pidieron a Dios; el llorar y crujír de dientes estaba en lo más recóndito de la molécula del propio sistema de vida; porque la violación a la divina ley de Dios, reducida a su más microscópica expresión, está encerrada en el interior de todas las moléculas; las moléculas de los cosméticos, dejaron su extraña influencia magnética, a través de las moléculas de carne de la vanidosa; es como introducir pudrición, en lo que era sano y natural; los libres albedríos de las moléculas, no habían pedido a Dios, la extraña influencia de los cosméticos; no habían pedido lo falso, ni lo artificial; ciertamente que todo pintado de rostro fué un envenenamiento para multitudes de poros de carne; el espíritu vanidoso tendrá que rendir cuenta en el divino juicio de Dios, del porqué envenenó a lo que sólo le había sido prestado por un instante; este instante encerraba multitudes de alianzas que el espíritu hizo con lo invisible y con lo microscópico, para poder conocer una forma de vida que no conocía; la prueba de la vida consistía en respetar hasta la última molécula de sí mismo; las vanidosas del mundo no quisieron reconocer este respeto; porque poseían una extraña espíritualidad que en todos los instantes de sus vidas, más se preocupaban por lo de afuera que por lo de adentro; las vanidosas del mundo se constituyeron en edificios blanqueados y hermoseados por fuera, y corrompidos por dentro; la falta de sencillez para lo de afuera, viene de adentro; lo que sucede adentro en la mente, repercute afuera; el extraño artificio exterior, escondía en todo instante, una extraña inseguridad espíritual; el drama de la hipocrecía y de la comedia de lo falso, estaba asegurado mientras que el espíritu vanidoso alimentaba su complejo; el dormir de las vanidosas tiene doloroso despertar; mientras ellas se durmieron en sus vanidades, los segundos que tenían la equivalencia de una futura exsistencia de luz ó de tinieblas, se acumulaban; mientras que las vanidosas se engrandecían en su todo, el drama del llorar y crujir de dientes, surgía de lo más microscópico que sus mentes podrían imaginar; de lo que ellas creían que nunca jamás volvería, nacía el futuro de sus propias justicias; la siembra fué de segundo por segundo; el llorar de las vanidosas del mundo, será un llorar de tiempo perdido; el drama de la ilusión que a todos quitó futuras exsistencias de luz; el extraño desvirtuamiento de la criatura que no supo vincular el propio valor de la vida, con el tiempo transcurrido; el extraño dormir y la propia desvalorización de la vida propia; el acomodo de las sensaciones para lograr un ilegal bienestar, dió continuidad natural a lo erróneo a lo que no tendría premio en el divino juicio de Dios; los creadores del extraño sistema de vida impuesto con el uso de la fuerza, no dieron otra alternativa; y la lucha espíritual por ganarse una perfección agradable a Dios, sería infinitamente más difícil; el drama lo creó la parte oficial con su psicología fría y calculadora; la roca de la ley humana no pudo derribar a la vanidad humana; porque tal extraña ley, acomodó su propia perfección, para asegurarse el reinado sobre la Tierra; a las leyes humanas y a sus creadores, no les importó un pito, de que sus seguidores fueran vanidosos; y mucho menos de que salvaran ó nó sus almas; ellos mismos encabezaron la caída del mundo de la prueba; ellos adormecieron a la roca del mundo y obligaron al mundo a que continuara dormido; pues le ofrecieron por alternativa la fuerza; la búsqueda individual por saber la verdad, encontró formidable escollo en su propio sistema de vida; este extraño escollo que fué la extraña psicología de la bestia, lo pagan segundo por segundo, molécula por molécula, los creadores del llamado capitalismo; porque ellos son los primeros y únicos culpables de la tragedia humana; ellos al crear el egoísmo en sus propias leyes, oficializaron la caída de todos; el carácter y las escencias de las individualidades humanas se fueron acostumbrando al desvirtuamiento del propio vivir; el apego por lo de los hombres, hizo de sus propios destinos, un conformismo limitado y extraño a la eternidad de Dios; la fé del mundo se volvió fé circunstancial y sin contenido de ilustración; la extraña mojigatería surgió con la extraña influencia de adorar imágenes; la adoración hacia Dios único, se dividió en adoración a jerarquías menores; a los mismos que había creado el Eterno, a los mismos adoraron; esto es empequeñecer la gloria de Dios; el sistema de vida humano participó en este empequeñecimiento de la gloria del Eterno; porque en hasta en los más microscópicos quehaceres del sistema de vida, estaba una extraña forma del desvirtuamiento de lo de Dios; la violación a la ley de Dios invadió todos los campos del saber humano; fué la ciencia del bién, producto de un extraño y desconocido sistema de vida, que en sus extrañas leyes, incluyó lo desigual; no todos compartieron por igual, lo que ofrecía este extraño sistema de vida; los que más fueron favorecidos en el reinado de la bestia, menos ó casi nada recibirán en el divino juicio de Dios; porque es más fácil que reciba premio de luz, uno que poco ó nada recibió, del extraño sistema de vida de los hombres; a que reciba premio de luz, uno que tuvo más que otro en la prueba de la vida; bienaventurados los sufridos y a los que se les quitó y no se quejaron; porque a ellos se les dará eternidad; no recibirán eternidad, los que a otros quitaron; los que en el reparto de los propios intereses, abarcaron más de la cuenta; el que mayor tajada sacó de un sistema de vida injusto, menos recibe en el divino juicio de Dios; la bestia del mundo se envaneció de su tecnología y de su ciencia; la bestia ciega nunca se preguntó si tal tecnología y tal ciencia eran ó no agradable a Dios; y como nada injusto es agradable a Dios, la extraña ciencia y tecnología de la bestia, desaparecerán de la evolución humana; porque todo árbol de injusticia de raíz es arrancado en los divinos juicios de Dios; es más fácil que queden los árboles de justicia; más, la justicia no es de este mundo; porque en donde surgen sistemas de vida injustos, jamás brota lo justo; sólo los sistemas de vida con leyes igualitarias, producen justicia; por lo tanto en la prueba de la vida humana, nunca hubo justicia; y pocos la exijieron; pocos protestaron contra un extraño sistema de vida, que nadie en la humanidad, había pedido a Dios; bienaventurados los que en lejanos planetas de pruebas, protestaron en contra de lo que no era del Reino de los Cielos; y llorar y crujír de dientes, para los que no protestaron; porque sólo dolor y lágrimas encontrarán los cómodos é indiferentes para con lo injusto y lo desigual; la partida de la bestia de este mundo, será en medio de pavorosos sismos provocados por el divino verbo solar del Hijo Primogénito; esto se deberá a que la bestia había recurrido al uso de la fuerza; y había perfeccionado a la fuerza, durante su extraño y efímero reinado; la bestia al hacerlo, eligió de como sería su futuro y divino juicio; fuerza por fuerza, fuego por fuego, violencia por violencia; porque los divinos juicios de Dios, son sensación por sensación; si la bestia creadora del llamado capitalismo, no hubiese creado el estado de fuerza, el divino juicio de Dios, no emplearía la fuerza de los elementos de la naturaleza; en todos los planetas de pruebas, son las mismas criaturas que elijen a través de la propia obra, las características que tendrán sus propios divinos juicios; es la perfección de Dios, al servicio de los que pidieron divinos juicios planetarios; si los que crearon el sistema de vida en la Tierra, lo hubiesen hecho a base de bondad, bondad encontraría la humanidad en su divino juicio; más, los creadores del sistema de vida de la Tierra, lo hicieron a base de interés, cálculo, desconfianza, explotación, astucia; ellos emplearon todos los atributos del demonio; es por esto que la humanidad tendrá que enfrentar, los más pavorosos sismos, jamás vividos en toda su historia; es la divina ira de Jehova Dios, a través de sus hijos los elementos; la resultante de la prueba de la vida era, ó terminaba en amor ó en violencia; y todos saben que terminó en violencia; todos fueron testigos de que el hombre no quiso renunciar al uso de la fuerza; el divino juicio de Dios, le sorprende en el extraño uso y la extraña práctica de la fuerza; el complejo traído de otras exsistencias, se volvió a repetir; el extraño primitivismo de acomplejarse con la fuerza, para imponer lo que no se puede imponer por la razón; en la prueba de la vida todo se pudo haber realizado con el uso de la razón; si sucedió lo contrario, se debió al sistema de vida egoísta y mezquino que crearon los influenciados por el oro; el temor a una mayor inteligencia que la de ellos, los tentó en el uso de la fuerza; el extraño apego a lo material y la poca ó nada importancia de que exsistiese un Dios, hizo el resto de la tragedia; si fué divinamente escrito de que todo espíritu duerme, los influenciados por el oro y los influenciados por las armas, fueron los que más profundamente se durmieron; fueron los más mundanos que a través de sus extraños complejos así lo demostraron; la violación a la divina ley de Dios, se ocultó con el disfraz del deber; un extraño deber desconocido en el Reino de los Cielos; porque era un deber que obedecía a dos ó más señores; en circunstancias que el espíritu había prometido en su lugar de orígen, servir solamente a un sólo señor; los influenciados por las armas al servir a los llamados superiores, sirvieron a muchos señores y se olvidaron del Señor de la Luz, que les había dado la vida; y es más fácil que entre al Reino de los Cielos, los que en la prueba de la vida, no se olvidaron de servir al Señor de la luz; a que puedan entrar, los que se durmieron y cayeron en un extraño olvido; a los que sirvieron a muchos señores, se les llamará traidores en el llorar y crujír de dientes; y en medio de pavorosos sismos y salidas de mar, reconocerán que Jehova Señor de la luz, es muy celoso de sus divinas leyes; a los que sirvieron a muchos señores en la prueba de la vida, se les dirá en el divino juicio de Dios, que a los que sirvieron y obedecieron, que a ellos les pidan sus resurrecciones a niños; porque habiendo pedido ellos servir a un sólo Señor nomás, ellos mismos dividieron el pedido; sus extraños libertinajes mentales, hizo que desvirtuaran la cualidad y la calidad de su señor; porque a los señores que obedecieron y sirvieron en la vida; no tienen potestad para dar vida nueva; ni para ellos mismos la tienen; la prueba de la vida consistía en sólo alabar a Dios y no en alabar a pecadores, muchos de ellos futuros condenados por el hijo de Dios; en el divino Juicio Final, el Hijo Primogénito separará de entre las multitudes, a los traidores en la promesa hecha a Dios; separará a los que se subordinaron a los llamados oficiales de las llamadas fuerzas armadas, surgidas durante el extraño reinado de la bestia; porque los que subordinadamente estuvieron bajo las órdenes de los señores humanos, y a ellos rindieron pleitesía, se van con los señores humanos; más, no se van con Dios; es más fácil que se vaya con Dios, uno que en la prueba de la vida, tuvo la delicadeza de no confundir a su Señor; porque se enseñó que el Señor de los cielos era muy celoso; ninguno que sirvió a otro a través del llamado militarismo, ninguno volverá a entrar al Reino de los Cielos; es más fácil que entre al Reino de los Cielos, uno que sirvió a otros a traves de la divina moral evangélica; el llamado militarismo no fué enseñado por Dios, ni por su Hijo Primogénito, ni por profeta alguno; el extraño y desconocido militarismo no es árbol plantado por Dios; y de raíz será arrancado de la evolución humana; de hecho todo lo que no está escrito en el divino evangelio de Dios, nada de ello quedará; porque escrito fué que el hijo de Dios sustituirá todas las cosas; el extraño mundo de la desigualdad, será reemplazado por el mundo de la igualdad; porque lo de Dios es justo é igualitario; y no podía ser de otra manera; en la prueba de la vida, había que haber pensado de que Dios jamás apoya a sistemas de vida interesados; porque la mezquindad no es del Reino de los Cielos; los que pensaron en el llamado capitalismo, como único sistema de vida y que a la vez pensaron en Dios, cayeron en sus pruebas; los tales se marginaron del Reino de los Cielos; quedaron fuera del reino de Dios; porque el llamado capitalismo no es del Reino de los Cielos; en el divino juicio de Dios, habrán los que se equivocaron en la prueba de la vida, y los que no se equivocaron; los que en sus ideales defendieron al capitalismo, se equivocaron; porque los tales no supieron distinguir lo podrido de lo sano; de lo que corrompía y de lo que nó corrompía; los que se ilusionaron en el extraño mundo de las extrañas leyes del oro, cayeron defendiendo una extraña y dudosa libertad; que en realidad era libertinaje; y de los peores libertinajes; porque sus defensores ni remotamente pensaron en la unificación del planeta; ellos se pusieron en la posición de lo imposible; y ciertamente que era posible; y lo era en cualquier época del planeta; lo que sucedió fué que el extraño complejo del oro en las individualidades, los detuvo; cayeron en extraño límite de evolución; anularon toda posible filosofía para que el mundo pudiera unificarse; este drama es uno de los más demoníacos que exsiste; es un extraño libertinaje que hace de los planetas de pruebas, verdaderos planetas-infiernos; es el destino de todo sistema de vida planetario, cuyas criaturas no tuvieron la grandiosa habilidad, de crear una filosofía única que a todos hermanara; esto significa que surge ciencia del bién que no queda; es decir que todo esfuerzo realizado en planeta de pruebas que nunca se unificó, es quitado y desaparece en los divinos acontecimientos del divino juicio de Dios; es lo que le sucederá al llamado capitalismo; este extraño sistema de vida no tenía por base al divino evangelio de Dios; tenía por base un extraño complejo de posesión, perteneciente a las tinieblas; y por lo tanto desconocido en el Reino de los Cielos; en la prueba de la vida, había que saber distinguir, el sistema de vida que podría ser ó no agradable a Dios; los que defendieron al llamado capitalismo, no lo hicieron; y al no hacerlo, se crearon ellos mismos, su propio futuro llorar y crujír de dientes; los tales no se dieron cuenta ó lo pasaron por alto, que desde el momento en que un sistema de vida es injusto e interesado, tal sistema de vida no es agradable al Eterno; y la lección de los sistemas de vidas injustos, el mundo la tenía en su propio pasado; porque de tantos reinos que hubieron, a ninguno dejó el divino Padre Jehova; el llamado capitalismo es uno más que se agrega a la lista de los ya desaparecidos; porque es más fácil que el divino Padre deje en la Tierra, a un sistema de vida que le engrandeció a sus propias divinas leyes; a que le dé preferencia, a uno que se las desvirtuó; los que defendieron al capitalismo, no supieron defender lo de Dios; los tales tenían un microscópico concepto moral de los divinos mandamientos de Dios; tal como lo tuvieron los vanidosos y vanidosas del mundo; los que en sus ideales defendieron a extraños sistemas de vidas que en sus extrañas leyes incluían todo lo inmoral que contenía el llamado capitalismo, ellos mismos contribuyeron a su propia perdición; porque al mal defendieron; y quien defiende al mal, no entra al Reino de los Cielos; las vanidosas del mundo fueron víctimas del propio sistema de vida; porque los propagandistas y los ilusionadores de las necesidades, no se hicieron esperar; las vanidosas cayeron con una facilidad asombrosa; generación tras generación, la caída formó una larga cadena; la prueba de la vida tuvo por dificultades, a las propias sensaciones que los mismos espíritus pidieron a Dios; para poder vencer en todo, los seres humanos debieron de haber conocido otro sistema de vida; uno que tuviera leyes igualitarias, semejante ó parecidas a las divinas leyes del Reino de los Cielos; la precipitación de la astucia lo impidió; y nadie dijo nada desde el principio; y lo ilegal tomó carta de legal; lo artificial, lo falso en el microscópico instante, se legalizó y se proyectó en el todo sobre el todo de cada vida ilusionada; el extraño dormir desvirtuó a la propia vida; y paralela a ella, corrió el hastío propio de lo que no tiene destino; el hastío de la bestia que nada enseña; que a todos ilusiona, entretiene, los hace perder el tiempo, y los deja en las mismas puertas del suicidio; en esto descolla la vanidad; los que excesivamente probaron los artículos de la ilusión; y al caer en excesos, desequilibraron a su propio destino; ellos pidieron a Dios un destino equilibrado; es decir, sin la intervención ni en una molécula siquiera, de las tinieblas; al caer en vanidades, tales espíritus desequilibraron la propia armonía de la propia luz; las vanidosas del mundo quisieron crearse un cielo, sin renunciar a los complejos de las tinieblas; ciertamente que se anularon; porque no se puede servir a dos señores; porque se pidió servir sólo al Señor de la luz; es decir que se pidió servir a Dios, en un sistema de vida, que excluía toda forma de vanidad; todas las sensaciones pedidas a Dios, absolutamente todas, conducían al reino de la luz; al eterno deseo del inmortal retorno, al Reino de los Cielos; en todos habría un nuevo y futuro retorno al lugar de orígen, siempre que en el camino de la vida, no se hubiese atravesado el llamado capitalismo; ó cualquier otro sistema de vida, que también se hubiesen tomado el extraño libertinaje de no tomarlo en cuenta en sus leyes; porque el Eterno en todo está; la prueba de la vida consistía en no sólo adorar a Dios, según la individualidad de la criatura; sino, en adorarlo en las costumbres surgidas del propio sistema de vida; había que relacionar lo de abajo con lo de arriba; había que relacionar los sucesos vividos en la Tierra, con los que se deseaban vivir allá en el cielo; para poder ganarse un futuro justo, había que ser también justo, en el microscópico presente que se vivía en un lejano y remotísimo planeta de pruebas; los que cayeron en la extraña vanidad, no fueron justos ni para ellos ni para con Dios; lo que significa que los tales seguirán viviendo en mundos injustos en donde la realidad es disfrazada; porque la vanidad es tan sólo eso; un extraño disfraz que alguien trajo desde las galaxias de tinieblas.-



ALFA Y OMEGA