CONSTRUCCIÓN DE LOS PLATILLOS VOLADORES... CONTINUACIÓN.- El Número viviente participa en la Construcción de un Platillo Volador.-

En la unión entre el número viviente y la molécula viviente, la sensación de toda carencia de vida, según lo entiende el espíritu humano, es infinitamente relativa; esta sensación es proporcional a las propias características, que el espíritu pidió con respecto a la carencia de vida, en la escencia misma de la clase de materia que pidió conocer; en el planeta Tierra la criatura humana sólo vé ciertas transformaciones y renovaciones en los elementos de la naturaleza; la causa de la cohesión molecular sigue en el misterio; porque la misma criatura humana pidió el misterio, porque no lo conocía; las causas ignoradas son muchas en la prueba de la vida; la prueba de la vida misma, es de por sí un misterio para los mismos que la pidieron a Dios; el número viviente y la molécula viviente también participan de todos los misterios del espíritu humano; en los platillos voladores el misterio también exsiste en jerarquía solar; porque nadie en el universo lo conoce todo; sólo el divino Padre Jehova lo sabe todo; para los tripulantes de los platillos voladores, no exsiste misterio alguno con respecto a la Tierra; porque en sus verbos solares han sobrepasado la propia escala de reencarnaciones, de la criatura humana; ellos han vivido lo que la criatura humana está viviendo actualmente; sus gloriosos pasados están demostrados en sus maravillosos poderes de verbo solar; cada acto de creación en ellos, representan a trillones de trillones de ciencias que vivieron en trillones de trillones de planetas, soles y de infinitas creaciones desconocidas para la humanidad terrestre; los tripulantes solares nacieron también microscópicos y humildes, tal como nació la criatura humana; ellos también pasaron la experiencia del polvo; fueron también de mundos microscópicos, de los mundos de los microbios; nadie nace gigantesco; lo gigantesco fué microbio y lo microbio será gigantesco; en los platillos voladores se viven infinitas clases de tiempos y de vidas; en las leyes solares se elige la forma de vida, en forma instantánea; es decir que un tripulante solar mediante su poder mental-solar, se transforma él mismo, en una de las infinitas formas que tuvo en sus pasadas reencarnaciones; este poder de volver a ser lo que se fué, se llama estado de reencarnación instantánea en el Reino de los Cielos; el número viviente en esta ley, hace alianzas instantáneas con números y moléculas para volver a vivir un presente, que ya había vivido en otro instante y en otras circunstancias; el poder de transformación de un tripulante solar, es según su divina jerarquía solar; siendo los primogénitos solares, los únicos en poder, después del divino Padre Jehova; un tripulante solar tiene potestad sobre los elementos de las naturalezas planetarias, de los mundos que visita; son visitas que saliendo del macrocosmo, se internan en el microcosmo; las divinas causas de tales visitas, son infinitas; entre las muchas causas está la de los divinos juicios finales; el planeta Tierra se acerca a esta ley de juicio; el número viviente al hacer alianzas con números de otras exsistencias, vá conociendo glorias numerales de todo un pasado; en que cada ciencia numeral le fascina y le inspira a llevarla en otros futuros pedidos de reencarnación numeral; el número viviente aprende dentro de la mente del tripulante solar; y estando en su lumbrera solar, no conoce su límite, que son los límites de su morada solar; tal como las sensaciones y virtudes se asimilan a las leyes de la mente humana; el número viviente al reencarnar en criaturas de carne ó en criaturas solares, lo hace en expansión contenida; pues a medida que la criatura experimenta su desarrollo físico ó mental, es que vá viendo sus propias geometrías de límites; el crecimiento celular es instante por instante, numérico y geométrico; ocurre dentro del microscópico cuerpo humano, lo mismo que ocurre instante por instante en el planeta mismo; lo de adentro de sí mismo, es igual a lo de afuera en su crecimiento expansivo; la diferencia está en que lo humano pidió geometría microscópica; y los elementos del planeta pidieron geometría mayor; la ley de la renovación en el todo sobre el todo, principia por lo más microscópico, que la mente pueda imaginar; el número viviente tanto en la materia como en el espíritu, surge desde lo invisible a lo visible; en las jerarquías solares ellos ven todo lo que ocurre en lo invisible de sí mismos; ellos conversan con los querubínes de lo invisible; esto se llama en el Reino de los Cielos, conocimiento de causa de lo que no se vé; la criatura humana no vé lo que está surgiendo de las dimensiones microscópicas, de sus propias sensaciones; aunque muchos presienten; más, no ven la geometría del presentimiento; el número viviente al ir aumentando el cuerpo de carne, vá pasando por infinitas y microscópicas galaxias de infinitas filosofías vivientes; son microscópicas reencarnaciones en planetas microscópicos; en todo instante y en trillones de veces, en todo cuerpo de carne está ocurriendo la ley de la reencarnación ó de la renovación; cada poro del cuerpo de carne, participa en los cambios de sensación que ocurren en su galaxia de poro; en los padres solares ocurre lo mismo; en toda sensación que viven las criaturas tanto de arriba como de abajo, es una microscópica reencarnación que están viviendo dentro de sí mismos; la renovación del todo sobre el todo instante por instante, son invisibles reencarnaciones; en que la criatura que pidió conocer una vida de prueba, sólo siente y no vé nada de estas reencarnaciones; esta ley fué pedida por todo espíritu humano y por todos los demás seres de la naturaleza; la prueba de la vida, consistía en profundizarse en sí mismo, para no equivocarse de moral; toda moral de la prueba de la vida, que no se analizó en sí mismo de parte del respectivo espíritu, tal moral no queda en la Tierra; porque fué extraña moral, que ni el propio creador de la misma, la pidió a Dios; cuando se pidió la divina moral en el Reino de los Cielos, se pidió como un todo que incluía lo interior y lo exterior; lo de adentro y lo de afuera; lo espíritual y lo material; se pidió en lo que se siente y no se vé y en lo que se toca y se vé; el número viviente también reencarnó en la moral viviente, en presencia del espíritu pensante; la moral al igual que el espíritu y sus virtudes, habla y se expresa delante de Dios, en sus leyes de moral; el número viviente que ya poseía su propia moral numeral, pidió al reencarnar y aliarse con el espíritu, volver a conocer otra moral, en la prueba de la vida terrenal; lo que no pidió el número viviente ni nadie del todo sobre el todo, fué la inmoralidad ni el libertinaje; lo que no se pide y que a la vez ocurre durante los desarrollos de las pruebas de vidas planetarias, se llama extraño al Reino de los Cielos; lo extraño divide el puntaje de luz ganado por el espíritu, en la prueba de la vida; es más fácil que entren al Reino de los Cielos, los que no conocieron ni la división ni el libertinaje en sus pruebas de vidas; a que puedan entrar, los que tan sólo escucharon de oídas nomás; el número viviente como todas las demás virtudes del todo sobre el todo, se quejan de todo lo extraño que vivió el espíritu y que no pidió, cuando todos se prometieron igualdad de derechos, en las futuras sensaciones que les tocaría vivir, en la lejana Tierra de pruebas; la inmoralidad y el libertinaje no se pidieron a Dios; porque nada injusto se pide a Dios; la prueba de la vida consistía en oponer resistencia mental a las extrañas sensaciones llamadas inmoralidad y libertinaje; nadie debió de haberlas conocido en la prueba de la vida; en los platillos voladores observan el extraño comportamiento de millones de inmorales y de libertinos, esparcidos por todo el planeta de prueba; los padres solares observan en las maravillosas pantallas de television solar, de los platillos voladores; y con infinita pena los ven en el llorar y crujir de dientes del divino Juicio Final; porque toda jerarquía solar de los platillos voladores, ven el futuro de todos los que pertenecen a los planetas microscópicos ó planetas polvo; el número viviente de los platillos voladores también se entristece; porque también posee sentimientos numerales, tal como los posee la criatura humana; el número viviente profético, les comunica a los números no proféticos, los futuros sucesos que se ciernen en determinado planeta; divino Padre Jehova, ¿no son todos los números vivientes proféticos? en virtud de sus divinos libres albedríos numerales, es que unos lo son y otros no lo son; tal como ocurre entre las criaturas humanas; lo de arriba es igual a lo de abajo; los pedidos de sensaciones que nadie conoce y que desea conocer, no son iguales en los espíritus cuando piden conocerlas, en sus futuras reencarnaciones ó naceres de nuevo, para volver a conocer en futuras vidas lo que no se conoce; los sentimientos de escoger lo que no se conoce, del espíritu sale; y lo desconocido que también posee libre albedrío, hace divinas alianzas con los espíritus que desean conocerlo; y se fija el lugar del encuentro en donde se harán las divinas alianzas y la reencarnación; el número viviente nace de nuevo al unirse a tal ó cual espíritu; las familias numerales de la casa de Jehova, escogen infinitas sales de vida ó individualidades pensantes; esto ocurre en medio de multitudes inauditas, en infinitas galaxias que no tienen ni tendrán fín; en donde principian y en donde terminan, son el eterno misterio; cuya causa es la presencia misma del Universo Expansivo Pensante; el número viviente estando en todo lo imaginable, forma reinados en alianzas de conocidas y desconocidas reencarnaciones; lo habitual y lo novedoso; en los platillos voladores la numeración geométrica se desplaza al ritmo conque los padres solares, dan sus divinas órdenes de verbo; y sucede que en sus infinitas perfecciones que se imponen, están la de utilizar medio y usuarios propios de antiquísimas reencarnaciones; entre ellas está la de los sobres sellados; divinas órdenes que estando guardadas por eternidades, se abren los sobres sellados; estas divinas órdenes corresponden al divino plan de la creación del Divino Padre Jehova; estas leyes son de perfeccionamiento en sensaciones aún no vividas por los tripulantes solares; porque aún siendo perfecto no se conoce todo; sólo el Padre lo sabe todo; los platillos voladores irradian un magnetismo de colores que corresponde a las alianzas instantáneas que hacen los padres solares, con los elementos de las naturalezas planetarias, de los mundos que visitan; estas alianzas se hace dando amorosas órdenes mentales, a los querubínes de los elementos; y se efectúan fenómenos que no están al alcance de la ciencia del planeta que se visita; entre otros infinitos fenómenos están la de vencer la gravedad, producir velocidades superiores al de la luz, la de empequeñecerse hasta hacerse invisible, la de penetrar en otros presentes dentro de un presente, la de figurar a la vez en un futuro de hechos, estando en otro punto del cosmos; la de transformarse en cometas, planetas, soles, y en otras formas y características de platillo volador; la lista de transformaciones es infinita; y mientras mayor es la jerarquía solar a la que pertenece la nave, mayor es también el poder de transformación; habiendo poderes que pueden hacer sacar a planetas ó soles de sus órbitas y la de sistemas galácticos enteros; los platillos voladores poseen magnetismo suficiente como para hacer desaparecer universos enteros; y rayos magnéticos como para hacer hervir a los océanos de un planeta; estos poderes siempre intervienen en los divinos juicios a los planetas de pruebas; como lo es la Tierra; planeta que está a las puertas del divino Juicio Final, que sus propias criaturas pidieron en el Reino de los Cielos; los números vivientes estudian a los planetas, en las mismas pantallas de television solar, de los platillos voladores; los números vivientes ya saben del llorar y crujir de dientes, que se cierne sobre el extraño y desconocido sistema de vida, salido de las extrañas leyes del oro; todo lo saben de lo que ocurrirá durante el Juicio Final; divino Padre Jehova, ¿puedo ver yo también en la television solar, lo que ocurrirá durante el divino Juicio Final? puedes ver hijo; ¡oh! ¡que inmensa muchedumbre! ¿que ves hijo? veo divino Padre Jehova, que las muchedumbres están destruyendo y quemando enormes edificios; no puedo distinguir muy bién, que edificios son; son las llamadas iglesias y catedrales, que surgieron durante el desarrollo de la vida de prueba; así lo veo ahora divino Padre Jehova; y todos lloran con ira y desesperación es el llorar y crujir de dientes hijo; es la más grande de las amarguras salida del espíritu humano; la tragedia de saber, que por culpa de una extraña forma de fé, sus seguidores no volverán a entrar al Reino de los Cielos; lo extraño estaba hijo, en que dividieron a los que deberían unir; sé hijo que todo lo que estás viendo en la television solar de los platillos voladores, lo sabías desde niño; por tu divina gracia así es divino Padre Jehova; ¡que ciegos guías de ciegos! divino Padre Eterno; así es hijo; las mismas palabras que pronuncias, las mismas fueron escritas como una divina advertencia, en el divino evangelio de Dios; esta divina advertencia hijo, es para todo espíritu que influyó en otro, con sus propias enseñanzas; toda enseñanza cualesquiera que haya sido, nunca debió de haber incluído la extraña división; porque sólo satanás divide y termina dividiéndose así mismo; la verdadera espíritualidad a nadie divide; el que cultivó alguna forma de fé, en la prueba de la vida, debió de cuidarse de no haber imitado a satanás en su propia forma de fé; la caída de los espíritus que fueron religiosos en sus pruebas de vida, se debió a esta extraña ceguera; la de perpetuar en lo que se creía que era la verdad, incluyendo la división; y te diré hijo primero, que es más fácil que entren al Reino de los Cielos, los que buscaron y se perfeccionaron en lo de Dios, en forma individual; porque los tales a nadie dividieron; a que puedan entrar los que buscaron en agrupaciones, sectas ó religiones, porque a muchos dividieron; estando Dios en todas partes, está también en toda individualidad; y la búsqueda individual es para Dios, la más sincera; toda búsqueda sincera salida de sí mismo, recibe su premio de luz completo; la búsqueda colectiva que a muchos dividió, nada recibe; porque segundo por segundo y paralelo a la fé misma, se fué dividiendo sin cesar; toda creencia religiosa de la prueba de la vida, divide su fruto por el número de religiones que hubo en el mundo de la prueba; la prueba de la vida que se pidió a Dios, consistía en no dividir a nadie; perpetuar una forma de fé, que incluyó la extraña división, hace que los que la practicaron, no vuelvan a entrar al Reino de los Cielos; porque al Reino se entra con la misma inocencia conque se salió; el número viviente conque se salió de la divina morada de Dios, no incluía en su psicología numeral, a la extraña división de satanás; que en el Macrocosmo llamado Reino de los Cielos, le había dividido en tiempos remotísimos, a los ángeles del Padre; cuando todos piden reencarnaciones para volver a nacer de nuevo, todos se cuidan de no pedir nada, que sea tan sólo una molécula de imitación a lo de satanás; este infinito cuidado se debe a que toda idea generada por toda mente, crece y se expande en su primitivo tamaño, en colosal planeta; y paralelo a su desarrollo, hace crecer también la filosofía pensante del que generó la idea; esto es expandir una luz ó una tiniebla; lo contrario a la división es unión; lo contrario de división es luz; es por esto es que fué escrito que todo reino dividido perece como reinado; porque el universo de la luz exsiste porque el todo sobre el todo de sí mismo, forma un todo con las divinas leyes de Dios; el número viviente que no se divide, acompaña por eternidades al espíritu, que tuvo la extraordinaria habilidad de no caer en división alguna, en sus pruebas de vida; el número viviente que fué dividido, desconfía a futuro del espíritu que le dividió; y esta desconfianza es tan grande, que el número viviente se opone en lo futuro, a volver acompañar al espíritu, cuando éste decide volver a probar una nueva forma de vida; nadie quiere quedarse sin su entrada al Reino de los Cielos; ni la materia ni el espíritu lo desean; en las pruebas de vida, el todo sobre el todo que se pidió, corre igual riesgo en sus respectivas leyes vivientes; la prueba de la vida consistía en comprenderse así mismo por dentro y por fuera; molécula por molécula, virtud por virtud; para que tal maravilla del propio esfuerzo fuera realidad, la criatura humana no debió de haber creado, el sistema de vida que todos conocen; la extraña psicología de este sistema de vida, hizo más dolorosa aún, la prueba de la vida; los extraños creadores del más extraño de los sistemas de vida, surgido en este planeta de prueba, no fueron capaces de legalizar la igualdad, porque no se tomaron tal trabajo; lo creían imposible; para sus limitadas mentes, ciertamente que fué imposible; nada de lo escrito en el divino evangelio de Dios, nada era imposible; sólo la muerte era imposible de vencer en la prueba de la vida; el número viviente al hacer alianza de unión con el espíritu, hizo también alianza de desunión molecular; es la muerte ó transformación; y se pidió conocer la muerte, porque el espíritu no la conocía; ni el todo sobre el todo conocía la muerte; el número viviente al aceptar conocer la muerte, contribuyó con su desunión molecular numeral; y el todo sobre el todo, pidió su propia sensación en grado numeral; es por esto que las agonías previas a la muerte, no son iguales ni en sensaciones ni en duración; toda muerte sea cual fuere, el todo sobre el todo, molécula por molécula participa de la misma; este proceso de desunión molecular pidió su ritmo, sus sentimientos, su instante de partida, sus características en el instante de la partida, como sensaciones que no se conocían; el número viviente participa en la muerte, molécula por molécula, de a una por una; cada poro de carne en el momento de la muerte, se desprende del fuego del espíritu, con un ritmo que es proporcional al número viviente, del grado de importancia que el espíritu dió a su moral viviente, durante la prueba de la vida; lo moral repercute en lo físico; porque son dos magnetismos que se necesitan; la perfecta moral, sale del divino evangelio de Dios; no sale de las extrañas leyes del oro; el extraño sistema de vida, desequilibró la perfecta moral, que todos pidieron en el Reino de los Cielos; el número viviente y numeral de la moral, que pidió todo espíritu humano, estaba equilibrado molécula por molécula; la prueba de la vida consistía en mantener tal equilibrio; si la criatura humana no hubiese conocido el desequilibrio de lo desigual que le fué impuesto, ninguno habría conocido muerte ó agonía dolorosa; toda agonía es proporcional al desequilibrio numeral del todo sobre el todo; la desarmonía provocada por la extraña psicología del extraño sistema de vida, salido del oro, conduce a todo espíritu que vivió su extraña influencia, a universos desequilibrados; toda sensación desequilibrada, no conduce a nadie al Reino de los Cielos; si un suspiro tuvo una microscópica sensación de extraño desequilibrio, tal suspiro en su todo sobre el todo molecular, no entra al Reino de los Cielos; porque sintió durante la prueba de la vida, una extraña sensación llamada desequilibrio, que como suspiro no pidió conocer, cuando pidió reencarnación en el Reino de los Cielos; y ese microscópico desequilibrio, será motivo de un juicio en contra del espíritu; porque el suspiro habla, se expresa y se queja delante de Dios, en sus leyes de suspiro; libre albedrío tiene el suspiro, como libre albedrío tiene el espíritu y su todo sobre el todo; el número viviente participa en juicios mayores y juicios menores; en juicios que los ojos ven y en juicios que los ojos no ven; el número viviente participa en lo colosal y en lo microscópico; en lo material y en lo sentimental; en toda molécula y en toda virtud de los seres pensantes; en los platillos voladores el número viviente al conversar con los tripulantes solares, lo hace viendo el infinito del macrocosmo y del microcosmo; este poder de ver el infinito siendo un microbio numeral, es uno de los espectáculos más conmovedores que pueda presenciarse; porque el microbio viviente vé escenas que siendo colosales, logra ver a la vez, el gérmen primitivo de los autores de las escenas; penetran en todas sus dimensiones de reencarnaciones; esto es posible porque viviendo los números vivientes y las moléculas vivientes, el tiempo que se vive en la galaxia platillo volador, es tiempo celestial; tiempo de macrocosmo en la jerarquía correspondiente; y todos los tiempos correspondientes a las reencarnaciones que se vivieron en infinitos planetas del microcosmo, son tiempos y hechos, subordinados al tiempo celestial de los platillos voladores; y no hay reencarnación, planeta, sol y el todo sobre el todo, que no estén el tiempo y el número; el tiempo numeral y el número-tiempo; porque todo tiempo nace en inocencia numeral de tiempo, y todo número nace en inocencia de tiempo; el número y el tiempo forman un todo que se multiplica en infinitas alianzas de un todo; nacen las jerarquías en lo expansivo, para no cesar jamás; el número viviente en los platillos voladores conoce en su infinito viaje por el cosmos, lo que pidió conocer y que quedó escrito en el Reino de los Cielos; lo que se pide en el Reino, debe cumplirse hasta en su última molécula; esta ley rige para los que piden pruebas galácticas, ya sea en planetas, soles ó naves celestiales; los pedidos que quedan escritos en los libros solares de todas las vidas, se hacen prometiendo a Dios, cumplir con lo que se pide; nadie está en el universo por sólo estar; en todos exsiste un divino mandato que salió de sí mismo; la situación que cada uno vive, se pidió vivirla; porque si no se hubiese pedido, jamás se conocería; la causa está dentro de cada uno y el universo contribuyó a que cada uno, tuviera una causa; sin el concurso del universo, nadie exsistiría; el todo sobre el todo participa en todo lo que se es; el número viviente también pide como pide el espíritu, volver a conocer nuevo destino de vida nueva; porque para lograr la sabiduría, es menester conocer exsistencias; no exsiste otro camino para llegar a ser lo que se desee ser; en la construcción de un platillo volador, el todo sobre el todo que interviene, lo hace buscando lo que siempre deseó; siempre sucede así; viejos ó antiquísimos sueños por deseos espírituales, se ven coronados; en el mayor de los casos, lo que fué planeado en un instante dado por el espíritu, se vé postergado porque en tal ó cual exsistencia, violó la ley de Dios; esta postergación de lo que se deseó ser, es infinitamente relativa; porque la esperanza salida de Dios es infinita; permite a la eterna relatividad probar su propia ley; el apoyo que se dan las virtudes y las moléculas del todo sobre el todo, es infinito y eterno; lo del universo es mutuo, igualitario y creador; los mundos de la luz son lo que son, porque han respetado las Sagradas Escrituras planetarias; los planetas que no respetan ni cumplen con lo que se pidió en el Reino de los Cielos, sus humanidades no entran al Reino; todo acuerdo entre el divino Creador y sus planetas, se cumplen hasta en su última molécula; los números vivientes son los primeros en anunciar la divina justicia de Dios; porque lo justo que cada cual reclamó para sí en la prueba de la vida, es obra mental numeral; y la sal de la vida ó individualidad, también lo es; el número viviente participa en las futuras reencarnaciones, que tendrá en futuro el espíritu pensante; la reencarnación que cada cual tendrá, nace del número de las propias ideas, que la criatura generó en la vida presente; el generar ideas forma un todo de ondas numéricas; el valor de cada idea se suma a las otras ideas; se hacen alianzas de ideas, para encontrar la geometría que ha de tener el futuro cuerpo; quien generó un mayor número de ideas, en la prueba de la vida, mayor puntaje de generación de ideas tuvo; el que pensó poco, generó pocas ideas y su puntaje celestial también es poco; el número viviente influye en lo que se desea ser en todo futuro; la sal de vida numeral corre paralela a la sal de vida espíritual; y cuando los espíritus van aumentando sus reencarnaciones, van elevando su propia jerarquía numeral; lo numérico de una exsistencia no es igual al de otra exsistencia; porque el espíritu se expandió en conocimiento; a medida que se conocen nuevas formas de vida, el espíritu pensante vá conociendo un nuevo dominio matemático, del universo de Dios; todo el cúmulo de ideas de cada exsistencia, se identifica con el todo sobre el todo, en ascendencia numeral; se es el propio matemático de sí mismo, según la cualidad y la calidad de lo pensado; nadie puede engañar su propio equilibrio numeral de sus propias sensaciones; el todo sobre el todo de sí mismo, fija su propia filosofía numeral; lo que equivale a decir, que de sí mismo sale la futura posición que se tendrá en el universo; el número viviente en su desarrollo en un espíritu que pidió exsistencia planetaria, también desea como el resto de virtudes, ser el preferido en el libre albedrío del espíritu; la expansión molecular y sentimental, rivalizan emocionalmente; el uno trata de igualarse al otro en mutua psicología; el bienestar del espíritu es proporcional al equilibrio de sus propias sensaciones; y el número viviente vá pasando de dimensión en dimensión, en espacios, cielos, universos que el ojo humano no vé; la vibración numérica hace un todo con el sentimiento, y el espíritu sólo siente en esta fusión de magnetismo; en los platillos voladores, la causa en esta ley es más infinita en su penetración de entendimiento; lo mutuo entre la materia y el espíritu es llegar a ser el infinito mismo; el verbo solar se define con el todo sobre el todo, según el grado de penetración que sus tripulantes solares tienen con lo desconocido; ellos no se duermen en cosas microscópicas, como ocurre con el espíritu humano; la noción del tiempo en ellos, no es una psicología de prueba, como la que pidió el espíritu humano; el número viviente en su afán de saber, se proyecta hacia otras dimensiones, según sea el paralelismo de atracción exsistente entre él y el tripulante solar; es la jerarquía solar que hace que lo imposible sea posible, con perfeccionamiento infinito, para conglomerados de números vivientes; el platillo volador según sea su divina jerarquía solar, es el poder que tiene sobre los divinos querubínes del universo; a mayor poder de verbo solar, mayor poder se tiene sobre lo desconocido; la ciencia de los querubínes enseña que el todo sobre el todo está eternamente subordinado en divinas jerarquías de poder; siendo el divino Padre Jehova el único que todo lo sabe; las reencarnaciones de los padres solares son con infinitas leyes de transformaciones físicas; ellos no están sujetos a una sola individualidad, como lo es la criatura humana; y el cambio de sus apariencias físicas, es instantánea; divino Padre Jehova, ¿tiene que ver en esta ley, la esfinge faraónica? ciertamente que sí hijo; el rostro de hombre con cuerpo de león, era para ellos ley de transformación en reencarnaciones solares; estas criaturas galácticas sabían el orígen de todas las cosas, dentro de sus respectivas jerarquías solares; divino Padre Jehova, ¿quiénes eran ellos? ellos hijo, fueron padres solares del microcosmo, que se rebelaron contra las divinas leyes del divino Padre Jehova; ellos provinieron del planeta Lúxer, que significa: La luz sea; es el mismo planeta hijo, que vistes cuando eras niño; ya lo recuerdo por tu divina gracia, Padre Jehova; en futuros Rollos Telepáticos, te enseñaré hijo, la historia faraónica; así sea divino Padre Jehova; hágase tu divina voluntad; divino Padre Jehova, estas criaturas galácticas que violaron tu divina ley, ¿sabían del número viviente? lo sabían hijo; y su sabiduría no a sido superada por nadie en este planeta de prueba; el único que les superó fué mi Hijo Primogénito Solar Cristo; porque Él era un Padre Solar Primogénito del Macrocosmo llamado también Reino de los Cielos; y ellos eran criaturas solares del microcosmo; continuemos hijo primero con la construcción de los platillos voladores; te diré hijo que según sea el poder amoroso que se tenga sobre los querubínes del universo, es también el poder conque se cuenta para crear una nave celestial; las formas de poder para construirlas, es infinita; no tiene ni tendrá jamás límite; el estudiar, observar ó analizar la construcción de un platillo volador, constituye una de las más fascinantes experiencias; todos se preguntan cuando ven un modelo desconocido de platillo volador, quienes son sus constructores, de que galaxia provienen, cual es la correspondiente jerarquía solar de sus constructores, que clase de divinos querubínes mandan, quien es el ingeniero más antiguo, cual es su reino entre los infinitos reinos, será ó no será un sol primogénito etc, etc; en los platillos voladores se ven maravillas propias del Reino de los Cielos, en el grado correspondiente a la divina jerarquía solar; en estas construcciones de naves, se inspiran infinitos genios de la mecánica, que con el correr del tiempo, pedirán reencarnaciones, en lejanos y desconocidos planetas; con el sublime deseo de hacerlos avanzar en sus progresos; el progreso es también viviente delante de Dios; y al igual que el todo sobre el todo, el progreso habla y se expresa delante de Dios, en sus leyes de progreso; tal como el espíritu habla y se expresa en sus leyes de espíritu; los genios de la Tierra, son espíritus más antiguos que la mayoría; han vivido más, conocido más, visto más, han experimentado más; poseen un mayor número de ciencias que han conocido; porque por cada exsistencia, corresponde una ciencia; los genios se especializan en tal ó cual ciencia; la importancia de los genios en la infinita creación, es importantísima; ellos llevan mucho bienestar a los mundos atrasados; y provocan grandes revoluciones a través del progreso; el número viviente es en los genios, de más elevada jerarquía numeral, que en los demás, del respectivo mundo; lo viviente numeral adquiere en los genios, sensaciones proféticas que están en relación directa con las necesidades de tal ó cual especialidad; los genios que ha conocido el mundo de la prueba, fueron en número, muy reducidos en comparación con el número de habitantes del planeta; divino Padre Jehova, ¿por qué tan grande desproporción entre el número de genios y la población del mundo? te lo diré hijo; como todo lo imaginable tiene por derecho propio, un libre albedrío, los genios también lo tienen; y como nadie está obligado a ir a los mundos, es que se vá a los mundos cuando se pide ir; los genios antes de venir a la Tierra ó a cualquier otro planeta, preguntan primero, como está la ley de Dios en los respectivos planetas, antes de pedir reencarnación; en el caso de la Tierra, los genios poco se interesaron por ella; porque en la television solar, vieron y ven, todas las violaciones que esta humanidad a cometido, al divino mandato de Dios; ven los escándalos, ven lo que es una extraña desigualdad legalizada en un planeta que pidió ser probado por un instante, en la eternidad de Dios; ven los manejos ocultos de la bestia; todo lo ven; y no quieren ser cómplices al ir a vivir, entre los hijos humanos; porque como genios que son, saben que basta una molécula de influencia sobre sí mismo de lo que sucede en la Tierra, y no vuelven a entrar al Reino de los Cielos; el riesgo es infinito; y la mayoría de los genios del Reino de los Cielos, no vienen a la Tierra; y los pocos que a conocido el mundo de la prueba, ninguno a vuelto a entrar al Reino; porque en más de una molécula violaron la ley de Dios; es así hijo que los creadores y sostenedores del extraño sistema de vida, salido de las extrañas leyes del oro, han provocado un atraso de veinte siglos al planeta Tierra; en todo planeta donde se viole ó se atropelle la divina ley de Dios, tal planeta provoca desconfianza y recelo en todo el universo; la razón es que nadie desea estar en divino juicio por parte de Dios; muchos genios esperan cierta época para reencarnar en tal ó cual planeta; esperanzados de que habrán cambios en el mundo que está violando la ley de Dios; es así que toda una generación de niños-genios, se apresta a reencarnar para el milenio de paz; porque de acuerdo a la jerarquía de genio, es que muchos saben que el extraño mundo salido de las leyes del oro, desaparece de la evolución humana; son las divinas nuevas del Reino de los Cielos; lo que hizo cada mundo en su prueba planetaria pedida, se sabe instante por instante en el Reino de los Cielos; los creadores y los que defendieron al extraño sistema de vida de leyes desiguales, provocaron el más grande atraso a la evolución humana; por culpa de ellos el planeta no fué lo que debió haber sido; multitudes de genios por sus culpas no vinieron a la Tierra; la ciencia humana quedó en pañales; este extraño retardo en el progreso de un planeta, lo pagan los causantes, segundo por segundo, idea por idea, molécula por molécula; estos seres que son los más atrasados de la evolución humana, tienen que sumar y calcular, el número de segundos que contienen los siglos del tiempo que duró su extraño reinado; el número viviente, las moléculas, los espíritus pensantes vivos y muertos, les demandarán juicio universal delante del hijo de Dios; los que se tomaron el extraño libertinaje de apoyarse en la fuerza, para imponer leyes en la prueba de la vida, vivirán el llorar y crujir de dientes en su más elevada expresión; mientras más se ilusionó el espíritu en un extraño sistema de vida, que no consideró a lo de Dios, mayor es el divino Juicio que tiene que enfrentar; el todo sobre el todo se resiente en su propio progreso; la materia y el espíritu se quejarán contra ellos en sus respectivas leyes; los divinos juicios de Dios, a todos hace hablar, porque nada es imposible para Dios; la más microscópica indiferencia hacia la creación de Dios, cuesta en los divinos Juicios del Padre, llorar y crujir de dientes; lo sentimental de sí mismo, es juzjado por los mismos elementos, que durante la prueba de la vida, penetraron y saturaron a todos los poros del cuerpo de carne a través de la respiración.-



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