DIVINO ORÍGEN DEL SISTEMA SOLAR; NACEN INFINITAS CHISPITAS SOLARES; LOS SOLES ALFA Y OMEGA PADRES GALÁCTICOS DE LAS GALAXIAS DE MUNDOS DE CARNE; COMO SE SUCEDEN LOS MUNDOS; EL SISTEMA SOLAR TERRESTRE, ES UN VESTIGIO DE LO QUE FUÉ EN REMOTÍSIMOS TIEMPOS.-

Sí hijito; este dibujo celeste puede ser interpretado y dibujado en formas infinitas; cada mundo posee sus propios dibujos celestes; según su evolución; toda interpretación de los mismos, está íntimamente ligada a sus divinas escrituras; y éstas a sus padres solares; hijos mayores del divino Padre Jehova; escrito está el divino Padre posee infinito poder; sus formas de creaciones, jamás podrán ser contadas; desde el microscópico microbio, hasta el más colosal sol; el Universo Expansivo Pensante, es cambiante; ningún colosal mundo de la materia, es eterno; al igual que las criaturas de carne, los mundos tienen infancia, desarrollo y vejez; tarde ó temprano, todo mundo pasa; pasa al polvo cósmico; más, mi ley no pasa jamás; ella es eterna; ella es la creadora, de mundos que han habido; que hay, y habrán en toda eternidad; la Tierra es un planeta microscópico; tan microscópico, que es desconocido en su mayor parte en el infinito universo; algunos padres solares que han vivido en la Tierra, saben de ella; así fué también, con los colosales mundos que ya no están; nadie es mayor en eternidad, sino el Padre; ninguna ciencia ni ningún mundo salido de sus manos, ha podido sobrepasar su propia eternidad; la eternidad que le fué dada; y la eternidad del Padre; todo espacio es testigo de sus propios moradores; en el espacio que ocupa el actual sistema solar que incluye la Tierra, han habido un número tal de sistemas solares, que jamás la criatura humana podrá contarlos; el tiempo y el espacio reciben a las microscópicas chispitas; y las llevan en su desarrollo, a otras dimensiones; desde lo profundo invisible hasta la materialidad tangible; es decir que muchas moradas hay, donde se cree que nada exsiste; exsisten mundos más colosales, que los que la criatura cree que hay; la dimensión no tiene límite; ni la tendrá jamás; si la Tierra es limitada, se debe a que pertenece a los mundos microscópicos; cuya filosofía es la imperfección en prueba de vida; la materia posee leyes, según la evolución que le fué dada; y según el mandato divino; se empieza por lo pequeño y humilde; y se termina relativamente siendo grande en el Reino de los Cielos; los reinos mayores del espacio, lo son para los mundos microscópicos; mientras tengan imperfecciones; toda meta de toda creación, es llegar a crear mundos; pues el divino Padre Jehova, posee todas las perfecciones; y él confía en sus hijos mayores; más, no siempre los hijos le corresponden; tal como ocurrió con los malditos padres solares faraónicos; se creyeron con más poder y autoridad que el divino Creador; creyeron haber llegado a la cúspide del saber; y la verdad es que nadie los conoce en el Reino de los Cielos; su desaparición de la Tierra, marcó el principio del olvido; pues del polvo salieron y al polvo volvieron; estos demonios, maldicen haber puesto sus pies en la Tierra; todos los siglos que gobernaron, los hicieron retroceder en el conocimiento de la luz; retornaron a tinieblas; donde deben empezar de nuevo; pagando deuda por deuda; ojo por ojo y diente por diente; las naves plateadas vieron todo el pasado de la Tierra; jamás estas divinas naves, dejan de vigilar el crecimiento de todo mundo; ellas estarán presentes en el divino día de la resurrección de toda carne; el año 2001; en la bendita india; pueblo sufrido, pero respetuoso de las leyes espírituales; al igual que el pueblo chino; duras pruebas tuvo durante muchos siglos; estas pruebas, que fueron pedidas por estos espíritus, llegan a su término; todo lo que se diga en el occidente podrido, calumnia es; y juzjados son los demonios, que alimentan la calumnia; no exsiste calumnia, que no provoque un llorar y crujir de dientes, en el causante de ella; por lo tanto, preparaos falsos profetas del occidente; vosotros habéis hecho de la verdad, un negocio; creyendo que jamás, rendiríais cuenta a nadie; los hechos que se aproximan, os demostrarán lo contrario; escrito fué que seríais sometidos a un Juicio Final; y el principio de todo juicio divino, está en vuestros propios sentímientos; que han pisoteado a otros sentimientos; falseando la divina ley de la honradez; esto es advertencia para los llamados periodistas del planeta Tierra; el que tenga boca que hable; que comunique las nuevas del Señor; que no sea juzjado, por su silencio egoísta; pues se le enseñó, que las nuevas del Señor están por sobre todas las cosas mundanas; sé hijito que estás ansioso por saber la divina ciencia de mi divina creación; y sé que me he apartado momentáneamente de ella; la divina verdad, es que no hay ciencia sin moral; ni moral sin ciencia; ambas son inseparables; forman eterna alianza en la infinita perfeccion de mis espíritus; además, escrito fué que el señor está en todas partes; estoy por lo tanto en toda ciencia y toda moral; hablaremos algo más de Ciencia Celeste; este algo es infinito; corresponde a tu evolución actual; que es la suma de todo conocimiento adquirido en otros mundos; sin tomar en divina cuenta tu añadidura; que es infinito en puntaje celestial; en todo hay un primero; en todo exsiste un primogénito; la forma y las circunstancias de como se expresa una divina revelación, sólo la sabe el Padre; los hijos deben estudiar y escoger en su propias creencias; y guíarse por la divina parábola: por el fruto se conoce el árbol; es decir, que todo lo que se relaciona con las virtudes, proviene de Dios; el fruto de Dios, siempre transforma a los mundos; es doctrina viviente; que sobrevive a toda otra doctrina; que teniendo el permiso del Señor, son doctrinas en prueba; para conocimiento y avance del espíritu humano; y por lo mismo, también tienen su juicio propio; todo; materia y espíritu tienen Juicio Final; porque todo es viviente; nada es imposible para el señor; a todos les dá oportunidad de llegar a toda verdad; esta divina revelación, hace que toda filosofía humana pase; no entra en el Reino de los Cielos; sólo entra la filosofía de la humildad; y cuyo símbolo es un niño; el espíritu de un niño, no ha vivido ni conocido, las violaciones cometidas por sus mayores; la maldita ciencia del bien; que es el uso desmedido del dinero, no se ha apoderado aún de su inocencia; los diez Mandamientos tuvieron y aún tienen, la sublime misión de guiar a todo espíritu en la prueba de la vida; de alejarlo de la influencia ilusoria del dinero; de conservarle la inocencia de niño; sin el cual, es imposible la entrada en el Reino de los Cielos; sin el cultivo de las virtudes, ningún espíritu alcanza la gloria eterna; y el dinero, es el mayor escollo para todo espíritu; con el dinero no se puede comprar la eternidad; sólo el sudor de frente; el trabajo; el estudio y la humildad, llevan a los Reinos de los Cielos; escrito fué que cada uno se hace su propio cielo; pues a cada uno le es dado escoger entre el bién y el mal; las riquezas son el demonio, en la prueba de toda vida; ningún rico, la ha elevado ni ponderado después de muerto; al contrario; maldice las riquezas con todas sus fuerzas; y maldice a sus propios padres; que fueron tan ciegos como lo fué él; pues no entrará jamás en el Reino de los Cielos; sólo vagará por mundos perecederos; mundos de la débil carne; como lo es la Tierra; mundos de multitudes que piensan en forma diferente; unos con respecto a otros; y se constituyen en sus propios verdugos; filosofías fracasadas en otros mundos; seres que vuelven sobre sus propios pasos; a enmendar sus propias violaciones; a pagar el daño hecho a otros espíritus; o bién, a recibir premios pendientes de otras exsistencias; en estos premios mundanos, los más sublimes son los premios del conocimiento; pues ellos honran a la divina herencia recibida del divino Padre; todo estudioso de mis leyes, salvo es; pues cada segundo de tiempo transcurrido en estudio, corresponde una eternidad de premio, en la divina añadidura; por lo tanto, alegraos estudiosos silenciosos; que todos vosotros llevaréis en vuestros pechos, el divino Corderito de Plata; que con el overol celeste, viajaréis por el cosmos infinito; no así, el ocioso; el escandaloso; el nudista; el mafioso; el comerciante usurero; el ladrón; el criminal; que ha comido la carne de mis inocentes hijos; sabiendo que exsiste un divino Mandamiento que ordena no matar; salvo en defensa propia; cuando peligra la vida; los malditos fabricantes de armas; y quienes las bendicen; todos aquéllos que sabiendo que hay un Juicio Final, no titubearon en lanzar la primera piedra de la violación de mi ley de amor; sólo los despreciados, los abandonados y los sufridos, entrarán en el Reino de los Cielos; escrito fué: que todo humilde sería ensalzado; y todo grande despreciado; así se cumple un período más, en la justicia divina; el llamado Juicio Final, no es el único; la humanidad terrestre ha tenido muchos otros; en tiempos tan remotísimos, que Adán y Eva aún no nacían a la vida; cuando la Tierra era microscópica; pues en ella, se han sucedido infinitas y desconocidas dimensiones; sin contar las que vivieron y aún viven bajo la corteza terrestre; los malditos dioses faraones, los conocieron con el nombre de travers; que significa seres que viven a través de la corteza terrestre; muchas escrituras aluden a seres de antes de Adán y Eva y es una sublime verdad; todo corresponde a un divino plan de evolución; que no ha cesado de cumplirse; el número de estas evoluciones es infinito; para que la criatura humana tenga una remota idea, bástale saber que de cada molécula de tierra, hay todo un mundo viviente; con microscópicas leyes; que son invisibles, para todo instrumento hecho por el hombre; hasta los mismos instrumentos creados por el hombre, poseen en sus moléculas, mundos y dimensiones desconocidas por sus propios creadores; estos mundos de dimensiones invisibles, tienen la influencia del magnetismo de la inteligencia humana; su misma filosofía viviente representa el sentir del propio instrumento; no hay objeto que no haya hecho el hombre, que no quede impregnado de su propio magnetismo viviente; la divina verdad de esto, la tiene el hombre en su propia envoltura fluídica; sin la cual, no tendría sentimientos; no conocería el amor; sería una fría máquina viviente; todas las virtudes obran en el espíritu; pero no se dejan ver; no se pueden tocar; fisícamente hablando; sólo se siente su dominio; un dominio que constituye una fuerza creadora; o destructora; cuando el espíritu se convierte en demonio de sus propias ideas; todo espíritu humano posee virtudes y pasiones; posee una parte angelical y otra demoníaca; es la ley transitoria de las criaturas imperfectas; posee libre albedrío; y las virtudes y pasiones, también la poseen; en sus filosofías vivientes; nada exsiste en la naturaleza, que no tenga, un libre albedrío; hasta el invisible microbio lo posee; sin libre albedrío, no exsistiría creación nacida de sus propios méritos; ni nadie sería responsable de sus propios actos; detener el libre albedrío es una quimera; sólo pueden los tiranos martirizar los cuerpos; ¡pobres de aquéllos que por intenciones egoístas, han tratado de turbar algún libre albedrío viviente de alguno de mis hijos! nadie en el Reino de los Cielos ha osado tamaña temeridad; sólo satanás trató de hacerlo; y fué arrojado del Reino de los Cielos; sólo volverá transformado; cuando se haya arrepentido de su microscópica soberbia; pues, han de saber los hijos terrestres, que nadie es mayor que el Padre; el llamado demonio por la Tierra, es tan microscópico, que se puede decir que es desconocido en el Universo Expansivo Pensante; exsisten otros demonios, que corresponden a otros soberbios de otras galaxias; esto significa que las tinieblas, poseen también jerarquías demoníacas; en la Tierra tienen una avanzada; llamada ciencias ocultas; ciencias malditas; que fueron creadas por los malditos dioses de la sabiduría faraónica; ¡pobres de aquéllos que las han practicado! llorar y crujir de dientes han cosechado; pues han hecho peligrar su propia eternidad; ante leyes del infinito, del que nada saben; sólo la humildad dá poder en el Reino de los Cielos.-



ALFA Y OMEGA