DIVINO ORÍGEN DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS; EL NÚMERO DE SU CREACIÓN; PLAN DIVINO DE DIVINA HERENCIA; SOL ALFA Y SOL OMEGA; EL CUADRADO SOLAR; LA PSICOLOGÍA DIVINA.-

Sí Hijito; te explicaré otra gloria de tu divina añadidura; pues todo hijo es premiado en alguna de sus infinitas exsistencias; el divino orígen de las Sagradas Escrituras, se remonta a eternidades antes, que surgiera el Universo Expansivo Pensante; primero se piensa, luego se planea y se ejecuta; estas tres divinas iniciativas, que posee toda mente humana, también las posee el divino Padre Jehova; y las posee en grado infinito; tan infinito, que ellas aún siguen planeando mundos; esto viene ocurriendo desde el instante divino, en que el divino Padre Jehova dijo a las lumbreras solares: Hágase la luz; y la luz fué hecha; toda Escritura, representa el divino libre albedrío del divino Padre, es por eso que ellas están por sobre todas las cosas; pues el divino libre albedrío, del divino Padre, es el Creador de cuanto exsiste; hasta la inteligencia humana, es una microscópica imagen y semejanza del divino Creador; la divina Escritura se puede expresar de muchas formas; y es interpretada, por muchas individualidades; probada es la criatura, en la divina verdad; más, el mandato es uno; sale de un sólo Padre; y la verdad es una sola; ella también retorna al 1; pues del 1 salió; muchas Escrituras hay en la Tierra; y de esas muchas, la más sublime es la Filosofía del Trabajo; es ésta, el más grande templo, que la criatura pueda erigirme; es un templo que jamás se reduce a polvo; los demás templos, sí que se reducen a polvo; en una vida de honrado trabajo, está todo lo que enseñan, mis divinas parábolas; ellas dicen: Hijo del hombre; significa Hijo del Trabajo; que se gana el pan con el sudor de su frente; más vale una vida de honrado trabajo, que una perpetua adoración; sobre todo cuando la adoración es materialista; no se puede servir a dos señores; o se sirve a lo pasajero, ó se sirve a Dios; quien sirve a Dios, pone en divino juego de perfeccionamiento, a todas sus virtudes; en el divino trabajo; no exsiste ganancia mayor; pues el espíritu brilla en el Reino de los Cielos, según sea su mérito espiritual; toda acción mental, es una reproducción de un hecho ya previsto en los lejanos soles; la vida humana es como una película en divinos colores; es el Alfa y la Omega de su propia exsistencia; no exsiste criatura pensante, que escape a esta divina Ley; todo lo hecho en la vida, lo encuentra el espíritu en la divina televisión solar; nada muere en el Reino de los Cielos; la muerte física, es sólo una transformación momentánea; las moléculas de la carne, se disgregan; se vuelven polvo y desaparecen; pero su invisible magnetismo, viaja por el infinito, junto con el espíritu; y son proyectados en la televisión solar; esto ocurre en el sol Alfa, de la galaxia Trino.-



Sí Hijito; en este dibujo se vé la divina televisión solar; de todo el universo expansivo pensante; esta divina televisión es la causa primera de la televisión solar, en ella, el divino Padre Jehova presencia todos los hechos acaecidos en todos los mundos; esta televisión es de maravillosos colores vivientes; es decir que ella habla a la mente de todo espíritu; esto ocurre cuando los espíritus, venidos de todas las lejanas galaxias, se presentan en mi Morada solar; frente a esta televisión, están las divinas balanzas solares; las mismas, que junto con la divina televisión, vienes viendo; desde que empezó en Tí, el eterno brote telepático; es la misma televisión que tuvo el divino Primogénito solar; el vivía un constante futuro; materializado en un pasajero presente; es por eso, que no le daba importancia a la gloria terrenal; he aquí el porqué de esa maravillosa indiferencia, hacia las grandezas de la Tierra; él sabía como ninguno, que todo es pasajero; que todo volvía a la televisión solar; que la vida humana, es desconocida en el infinito; es desconocida en los colosales mundos; donde el tamaño de una molécula de esos mundos es infinitamente mayor que el tamaño de la Tierra; veía, que si el hombre hubiera llegado a esos mundos; habría enloquecido; pues habría encontrado una indiferencia, que le paralizaría el corazón; sería mirado en los gigantescos mundos, como un microbio; nadie podrá jamás, llegar a otro planeta, si en su propio planeta, no se ha cumplido hasta la última letra de las Sagradas Escrituras; todo planeta y todo sol, poseen sus propias Escrituras; nadie es desheredado, en la creación del divino Padre; toda Sagrada Escritura, es parte de un divino Plan de evolución; es la psicología divina, puesta en acción; esta divina acción, se denomina en Ciencias Celestes, Acción Alfa, con justicia Omega; quiere decir que toda libertad, salida de todo espíritu, es consecuencia del libre albedrío, de los cuerpos celestes; pero, no confundir; nadie se manda sólo; si así fuera, no exsistiría la Sagrada Escritura; ni estarían los Diez Mandamientos; sin los cuales, no exsistiría la moral espiritual, en otras palabras; en vez de planetas, en constante evolución, habrían infiernos; gobernados por tiranos; el divino cuadrado solar, es producto de la microscópica chispita, que nació en la corona solar del sol Alfa; y se abrió camino en el sol Omega; al ocurrir esto, se formaron infinitas líneas, que junto con la chispita, formaron avances lineales; unas junto a otras, trataban de adelantarse; formando en virtud del libre albedrío, unos cuadrados microscópicos; que se sucedían a una velocidad inaudita; el primero de estos microscópicos cuadrados solares, constituye la divina televisión solar; allí quedan grabados, todos los hechos individuales de todo espíritu; y todos los hechos colectivos; ocurridos en la chispita; que eternidades más adelante, se transformará en un colosal planeta; todos los hechos de los hombres, de segundo en segundo, están registrados; hasta los hechos ocurridos, en las leyes de los microbios; nadie escapa al poder expansivo, de la divina televisión solar; es un divino proceso, que marcha paralelo a la eternidad del espíritu; escrito está, que Dios está en todas partes; y la forma como está, no sólo consiste en la divina televisión solar; son infinitas las formas, en que el divino Padre, se expresa a los mundos; el Cuadrado solar, es la causa única de todo conocimiento espiritual; tiene la forma de un libro; y es consecutivo, a toda evolución planetaria; todo espíritu, antes de venir a la vida material, promete al divino Padre, cumplir cada detalle de su destino, cada hecho que le ocurrirá en la vida, le es demostrado primero, en la televisión solar; todo principio de causa, nace de allí; muchas veces, ante la divina televisión solar, el espíritu se arrepiente de llevar a cabo determinada vida; puede escoger otra; pues el camino de toda perfección es infinito; si fuera uno sólo, los espíritus estarían obligados a seguir un sólo camino de perfección; no tendría otra alternativa; esto significa que las puertas del arrepentimiento, están abiertas para todos; hasta el demonio tiene las puertas abiertas; libre albedrío tiene de volver a la luz; esta divina ley se demuestra en la Tierra, ninguna criatura vive los hechos que vive otra; ninguna es igual a la otra en pensamientos; pues, todo pensamiento es modelado; para cumplir los hechos y acontecimientos que debe cumplir en la vida; estos hechos, pueden hacer variar el pensamiento; pues todo pensamiento es empujado por el acontecimiento mismo; estas dos escencias del espíritu; Pensamientos y acontecimientos, son criaturas vivientes; al llegar a la morada del divino Padre, todo espíritu, vé con asombro, que todos sus actos cobran vida; que hasta los microscópicos poros de su piel, se vuelven inmensos; y cuando el espíritu ha escandalizado con su cuerpo de carne, los poros, lo acusan; de haberlos ridiculizado ante el mundo; allí todo escandaloso ó escandalosa, se llena de pavor; allí comprende la divina parábola que dice: Los humildes son los primeros, en le Reino de los Cielos; pues los microscópicos poros, son los primeros en acusar; allí se lleva a efecto, la divina justicia; empezando por los humildes; empezando por lo más microscópico, que la mente pueda imaginar; allí, la criatura humana, se dá cuenta, que él como espíritu, no es el primero ante Dios; porque antes que él, están esas lumbreras, de sabiduría infinita; que el hombre llamó animales; los llamados animales, no lo son ante el Creador; pues también son sus hijos; son espíritus primeros, es decir, que por pedir esa clase de vida que llevaron en la Tierra, son primeros en la justicia divina; pues en la Tierra, nadie les hace justicia; por lo tanto, hijos terrenales, cuidaos de vuestros arranques de ira; con respecto a mis hijitos que he creado; ellos tienen tanto derecho al respeto, como lo tiene todo espíritu terrestre; quien mata sin motivo justificado, a uno de estos humildes, al divino Padre mata; pues escrito está, que el Señor está en todas partes; también estoy en la mente de todo animal; averguenza al divino Padre, tener que llamar a sus propios hijos, animales; la palabra animal, tiene otro significado galáctico; animal es un espíritu que hace el mal; en la Tierra les llaman ánimas aunque, hay conceptos muy erróneos respecto a ellas; la intención es lo que cuenta para el divino Padre; las mismas intenciones que todo espíritu, prometió cumplir en los lejanos soles; y toda intención no está sola en la vida; tiene las Sagradas Escrituras; por ellas debe guiarse; los divinos mandamientos y los actos en la vida, serán la causa del llorar y crujir de dientes, de millones y millones de criaturas; que jamás estudiaron las leyes, de sus propias eternidades; los textos sagrados, están en toda la faz de la Tierra; los hay en todos los idiomas; nadie en la Tierra, podrá quejarse que no tuvo oportunidad, de estudiarme; escrito fué, que el Señor está por sobre todo conocimiento; es por eso, que el divino Padre Jehova, permitió que la divina palabra se extendiera por el mundo; la razón no es otra; le fué anunciada a la criatura humana, que habría un divino Juicio Final; que todos serían llamados, en el día de la resurrección de toda carne; esta sublime profecía, se acerca a su concretación; el divino Padre Jehova, a fijado, el año 2001.- esto ocurrirá en la bendita India; pues escrito esta, que los humildes son los primeros, en los designios del Señor; la resurrección de toda carne, es el total triunfo de la humildad, sobre la muerte física; pues la espiritualidad nace de lo humilde; nace del íntimo respeto, que la criatura siente hacia un desconocido Creador; esta espiritualidad, también ha sido probada, a través de los siglos; millones de seres han sido perseguidos; aún, por los mismos, que se dicen poseer la verdad; el excesivo celo en la interpretación de mi divina palabra, los han convertidos en rocas espirituales; al extremo de llegar a dividir mi rebaño; han creado el antagonismo a través de los siglos; un rebaño dividido, es un rebaño que ha perdido, un tiempo muy divino en su propia evolución galáctica; cada segundo de tiempo perdido, hace que todo espíritu maldiga, a la causa que lo provocó; pues cada segundo de tiempo transcurrido en la vida, es una trinidad de mundos; es decir es un infinito número de mundos; a los que el espíritu puede visitar; esto se llama divina añadidura del Señor; es el premio que el Señor concede al espíritu; es un divino premio por segundo de vida vivido; siempre que la criatura haya vivido por sobre todas las cosas, de acuerdo con las Sagradas Escrituras; o bién, que su moral esté en perfecta armonía con lo que enseñan los Diez mandamientos; quien no haya cumplido con el divino mandato, pierde todo derecho a entrar en el Reino de los Cielos; sigue por eternidades, en mundos de la carne, en planetas tierras; que nada tienen de paraíso; y que sólo tienen por meta, la muerte tal como heredó el espíritu humano, de sus primeros padres terrenales, Adán y Eva; el dibujo de abajo demuestra que la psicología divina, se sirve de ejemplos humildes; el símbolo de la manzana, es un ejemplo de ellos; la manzana es un fruto universal; ha sido conocido por todas las generaciones, como símbolo del pecado, representa la herencia transmitida; es sinónimo de eterna semilla; es sinónimo de carne principiante; tiene la sencillez que predominaba en el paraíso terrenal; este divino símbolo de la caída de los dos primeros espíritus, que tuvo la Tierra en la dimensión humana, creó a través de los siglos, un misterio en la comprensión humana; un misterio, que fué extendido aún más, por la roca del egoísmo humano; pues si el mundo se hubiese guiado desde siglos atrás, por los divinos Mandamientos, de seguro que no tendría que afrontar un Juicio Final; porque no se habrían violado las Leyes de la vida; desde el momento que hay violación, hay también juicio; escrito está: Ojo por ojo, diente por diente; es la ley eterna de los mundos imperfectos; cuyos espíritus pidieron esta prueba de vida, con todas sus consecuencias; esto lo recuerda todo espíritu, cuando retorna al lugar del espacio, de donde salió momentáneamente; y es en la divina televisión solar, donde el espíritu se juzja por sí mismo; es allí donde el espíritu, maldice a todas las filosofías de la Tierra; que le enseñaron a vivir ilusionado; con lágrimas en los ojos, reconoce el profundo error, de los que se dicen representantes del Señor en la Tierra; y en los cuales tuvo tanta fé; allí, en medio de sollozos, reconoce el espíritu, el significado de la divina parábola: Ciegos, guías de ciegos; y que son los árboles filosóficos, que no plantó el divino Padre Jehova; y de raíz son arrancados; en medio de lamentos, que no se pueden explicar en el lenguaje humano; el espíritu vé espantado, que al alimentarse de esas filosofías, se cerró así mismo, las puertas del Cielo; ¡ninguna filosofía de concepción humana, otorga eternidad! es lo contrario; quita eternidad; sólo una vida que vivió el sudor de su frente, es eterna; pues cada segundo de su vida, fué ocupado por la divina expansión del divino Cordero de Dios; toda su vida es una eterna virtud; y la virtud, es la mayor en el Reino de los Cielos; su propia televisión solar, brilla de manera tal, que a su alrededor se le abren los cielos; que sienten el llamado de una divina virtud, en busca de su propio premio; pues todo glorioso humilde, es grande en el Reino de los Cielos; toda herencia es pesada en las balanzas solares; es allí, donde el espíritu, maldice a los que fueron sus propios padres; sobre todo aquéllos, que viviendo en ignorancia, transmitieron esa ignorancia a sus propios hijos; aquéllos que encontraron, que vivir olvidados de las cosas del Señor, era lo mejor; los que jamás, en toda su vida, tomaron siquiera un instante, las Sagradas Escrituras; y se dá el caso, que los espíritus a medida que van llegando a la morada del Eterno Padre, se van maldiciendo de generación en generación; pues en ellos mismos, está la causa del mal; igual cosa, acontecerá muy pronto en toda la Tierra; todo aquél que se alimentó de cosas vanas en la vida, violador de la divina ley es; los tales no serán resucitados en carne nueva y eterna; el año 2001; seguirán camino a la sepultura; no verán la gloria del Hijo de Dios; que brillando como un divino sol Primogénito, obrará por sobre toda molécula de carne; no quedará ningún demonio de la imperfección; pues la muerte, es un demonio, que se complace temporalmente en su filosofía; la muerte, también es una alianza; ella forma parte de la evolución, en los mundos imperfectos; sin ella, no exsistiría retorno; más, la muerte también es juzjada; como es juzjado todo espíritu; al decir todo espíritu, se incluye todo; materia y espíritu; pues la materia, es una forma inerte de espíritu; ella es vida; dentro de su propia constitución y dimensión; la materia tiene su propio espacio y tiempo; es un magnetismo de transformación pasajera; al igual que el espíritu; que es un foco eléctrico; salido de un determinado sol; cuya inteligencia es una microscópica lumbrera; que mueve universos, de moléculas de carne; y torrentes de sangre; al igual que los colosales soles, mueven mundos gigantescos; habiendo sido estos gigantescos soles, también microscópicos seres de carne, en colosales mundos que ya no están; cumpliendo con ello, con la divina ley: Hay que ser chiquitito y humilde, para ser grande en el Reino de los Cielos; y el espíritu humano, también lo cumple en su respectiva dimensión; es un microscópico sol; pero tan chiquitito... que ni su dueño vé su propio brillo; así empezaron los soles y los planetas; fueron microscópicas chispitas; salidas de otro sol; y fueron madurando en la eternidad del tiempo; hasta llegar a ser, las colosales bolas de fuego y tierra; toda virtud es un foco de electricidad; que madura; tanto en la materia, como en el espíritu; son dos formas del sentimiento; dos formas de sentir; salidos de una misma causa; y tienen un mismo destino; llegar a formar, una divina Trinidad; un divino mando supremo; sobre universos de inteligencias; salidas del conocimiento viviente; cuya herencia es la microscópica idea, la única que eterniza toda doctrina; la única que se expande y se expandirá, por toda eternidad; es el Alfa y la Omega, del Universo Expansivo Pensante; y no hay otro universo; exsisten infinitas variedades de universos; todos salidos de una misma causa, salidos del 1. salidos del Padre; salidos del divino mandato espiritual: Hágase la luz, y la luz fué hecha.-

ALFA Y OMEGA