DIVINO ORÍGEN DEL MAGNETISMO; MAGNETISMO SOLAR; MAGNETISMO ESPIRITUAL; MAGNETISMO INTELIGENTE; MAGNETISMO VIVIENTE SALIDO DE LA DIVINA BOLA DE FUEGO DEL DIVINO PADRE JEHOVA; MAGNETISMO CELESTIAL.-

Si hijo; hablaremos de un tema que constituye uno de los misterios en el conocimiento humano; en todas las épocas humanas, el hombre ha tratado de penetrar el magnetismo; sin el cual no exsistiría ningún espíritu, ni ningún mundo de ninguna categoría de vida; el magnetismo es originario de los mismos soles; y poseen jerarquía según el poder para unificar moléculas; los mundos saliendo de una misma causa, no son iguales entre sí; lo mismo que las criaturas; son de un mismo mundo y no piensan iguales; es el caso de la Tierra; la causa de ello está en el magnetismo; todo magnetismo, es herencia de otro; Magnetismo significa el mayor en el espíritu; en el Reino de los Cielos; el mayor magnetismo lo posee el Padre; y después de él, siguen infinitas jerarquías magnéticas; cuyo número jamás podrá ser calculado por mente alguna; sólo el Padre lo sabe; como sabe el nombre de todos los mundos y soles; de los que están, han estado, y los que estarán; el magnetismo es el alfa y la omega del universo expansivo pensante; nada exsiste sin él; más aún; si no exsistiera el universo material, el magnetismo crearía otros universos; como actualmente ocurre; la variedad de universos que crea el magnetismo viviente, es infinito; basta pensar, que de cada idea emanada por las criaturas, nace junto con ella un nuevo magnetismo; el magnetismo nace de una microscópica e invisible idea; pasa por divinos procesos que llevan a cabo las naves plateadas; que los terrenales conocéis como platillos voladores; pues ellos son también jerarquías magnéticas; su propio elevado poder de magnetismo, hace que se materialicen en naves eternas; exsisten infinitas clases de naves plateadas; según sus jerarquías magnéticas; ó también, lo que es más común, según su jerarquía solar; no se puede explicar el orígen del magnetismo, sin mencionar a estas maravillosas naves; por ellas, estáis viviendo; fueron ellas las que guiaron la Tierra, por muchos cielos; cuando recién venía saliendo de los soles Alfa y Omega; era un bebé en forma de microscópica chispita anaranjada; que traía en sí misma, todos los gérmenes de todas las criaturas vivientes; era un presente en embrión expansivo; era un futuro planeta; al igual que una madre de la Tierra; que una vez fecundado su óvulo, trae en él, toda la herencia y la forma de su futuro hijo; el magnetismo se expresa en infinitas formas; su divina causa es la misma; tanto arriba como abajo relativos; exsiste arriba y abajo, mientras exsista la Tierra; desapareciendo la Tierra, desaparece el concepto arriba y abajo.-



Sí hijito; así es; el magnetismo es de orígen solar; la Tierra salió del Sol Alfa de la Galaxia Trino; y todos los soles y mundos que rodean a la Tierra, son también de la galaxia Trino; nunca la criatura humana llegará al nacimiento de su propia galaxia; ni al límite infinito que ésta posee; no exsiste límite fijo alguno; en ninguna galaxia; pues todas ellas pertenecen al universo expansivo pensante; el que no se detiene ningún instante en la eternidad; aunque la criatura humana naciera de nuevo, jamás llegaría al punto de nacimiento de su propia galaxia; sólo debe conformarse con evolucionar; y pasar de mundo en mundo; pues el camino de la perfección, consiste en crear nuevos mundos; las mismas invisibles ideas, son las semillas de futuros y colosales mundos; divino término de límites de un mundo; que desaparece ante el tamaño infinito de otros planetas; y todo el universo expansivo pensante, desaparece ante la grandeza del divino Padre; pues toda idea ha salido de él; y todas ellas retornan a él; el magnetismo siendo universal, no es el mismo en su constitución; el magnetismo es, según la evolución; habiendo salido de una misma causa, que son los soles, ha madurado paralelo a los mundos y soles; no debe olvidar la criatura humana, que todo el universo es viviente; nada es inerte para el divino Padre eterno; lo que se cree muerto sin vida, posee una vida mucho más antigua, que la misma raza humana; el magnetismo posee electricidad viviente; lo del cielo es igual a lo de la Tierra; en lo que a su orígen se refiere; la diferencia está, en el poder creador del mismo magnetismo; la llamada fuerza en la Tierra, no es lo mismo en el Reino de los Cielos; en el Reino de los Cielos, fuerza es poder creador; es poder que se demuestra, creando mundos, a la velocidad del rayo; quien posea la más alta jerarquía espíritual, ese posee el mayor poder magnético, para crear materia; pero nadie es mayor, que el divino Padre Jehova; pues todos han salido de él; las divinas jerarquías espírituales son infinitas; y la más alta de todas después del divino Padre, es la de los divinos hijos primogénitos; esta divina revelación, estremecerá al mundo del conocimiento; pues el mundo sólo ha conocido un sólo Cristo; hace bién el mundo; pues la Santísima Trinidad, también es expansiva como el universo mismo; cuando nace un invisible microbio, allí está su Santísima Trinidad; como igualmente nace un colosal mundo; allí está también su Santísima Trinidad; nada que exsista, no deja de tenerla; la divina herencia está en todos; el magnetismo es el alfa y la omega del universo expansivo pensante; por el magnetismo, la Santísima Trinidad está en todas partes; las divinas jerarquías espírituales, son inteligencias del universo, que se identifican entre ellas mismas; toda criatura viviente sea cual fuere, posee su divina jerarquía espíritual; hasta, los malamente llamados animales; ellos son por lo general, jerarquías espírituales, mas elevadas que el mismo ser humano; esto es posible, por la humildad e inocencia, que estas criaturas poseen; escrito fué hace ya muchos siglos, que los humildes son los primeros en el Reino de los Cielos; los llamados animales, que millones y millones de criaturas humanas desprecian, y hasta los ridiculizan, son también mis hijos; son de la misma carne que la de los monitos humanos; y quien haya despreciado o se haya burlado de uno de mis humildes, del divino Padre se ha burlado; pues el divino Padre está en todas partes; también estoy en las mentes de los animales; los llamados animales, por la soberbia y orgullo humano, son todos salvos; el Reino de los Cielos es de ellos; ellos ocupan el número 2; después del 1; que es el Padre; este conocimiento rige a partir del llamado Cristianismo; pues desde ese instante, la humanidad terrestre, supo que todos los seres vivientes, son iguales ante el eterno Padre; las generaciones del mundo antiguo, ya obtuvieron su recompensa; ellos fueron probados en sus propias filosofías; sus justicias divinas, estuvo en el Antiguo Testamento; el Antiguo Testamento fué escrito para ellos; pues las costumbres en sus pruebas, eran muy diferentes, al llamado mundo contemporáneo; el llamado mundo moderno, posee el Nuevo Testamento; que se inició, con la divina llegada del Primogénito Solar a la Tierra; puede una criatura olvidar todos los testamentos; todas las parábolas; todos los ejemplos moralistas; más, jamás deberá olvidar los divinos Mandamientos; quien haya violado siquiera, uno de ellos, ese no entra en el Reino de los Cielos; los diez Mandamientos, representan la mayor potencia moral, en los mundos de la carne; esta divina ley viene cumpliéndose desde eternidades atrás; cuando aún no nacía, la galaxia Trino; que contiene infinitos mundos de la carne; la divina verdad se expresa en mandatos; estos divinos mandatos, son de mucho antes que nazca el respectivo planeta; si cada mundo o planeta, al igual que una criatura; posee destino, en el Reino de los Cielos está el destino de los destinos; pues el destino es una inteligencia viviente y magnética; nadie vive sin destino; la divina ley es también, un divino destino; en el magnetismo celestial, está la explicación de todo cuanto exsiste; sólo el magnetismo divino constituye la única eternidad viviente; el magnetismo divino, penetra al mundo material; esto se lleva a efecto por las mismas ideas; que emana cada criatura por su paso por los planetas materiales; cada uno se hace su propio cielo; según sus obras; según sus ideas; el magnetismo es invisible, como la misma idea; y no exsiste idea sin magnetismo; ni magnetismo sin idea; esto significa que todo vuelve a ser todo; que la experiencia espíritual, es una sola; con diferentes e infinitos libres albedríos; cuando un espíritu viene a un mundo, se le hace ver, infinitos destinos, que ya pasaron infinitos espíritus; estas escenas, las han visto todos los seres humanos; en la maravillosa television solar; que es la divina television universal; todos vienen al mundo, con un conocimiento de causa; esta causa queda registrada en infinitas televisiones solares; esto significa que todo espíritu, puede ser juzjado, en cualquier punto del espacio; el divino Padre está en todas partes; a pesar de ello, todos los espíritus vuelven al mismo punto de donde salieron momentáneamente; este lugar, por infinito que sea, desaparece ante el infinito mismo; se pierde como un microscópico polvo; es por eso que fué escrito; del polvo eres y al polvo volverás; el espíritu vuelve; el ser viviente, que por unos instantes entró en alianza con un microscópico cuerpo de carne; que convivió con una envoltura de carne; para probar; experimentar y aprender una nueva forma de vida; que no es ni será jamás, la única; pues hay que nacer de nuevo, en cuerpos nuevos; y mundos nuevos; para acercarse al Reino de Dios; el magnetismo, es el que acerca a toda criatura viviente al divino Padre; para lograr un mayor magnetismo, cada criatura debe ganárselo; debe avanzar en conocimiento; la riqueza no proporciona magnetismo creador; al contrario; escrito fué que es más fácil que entre un camello por el ojo de una aguja, que un rico en el Reino de los Cielos; esto se debe, a que siendo las virtudes, de cada espíritu criaturas vivientes; criaturas magnéticas y pensantes, el rico no las hizo avanzar, según los divinos Mandamientos; las virtudes de un rico, sólo conocen la filosofía de la riqueza; la que es desconocida en el Reino de los Cielos; pues la riqueza no es conocimiento para la eternidad; ella es del mundo; y todo lo mundano, no entra en el Reino de los Cielos; hasta el más ignorante puede ser rico; la riqueza, es una filosofía, que todo espíritu maldice; después que la ha conocido en la Tierra; entre esta multitud de espíritus, están los llamados reyes de la Tierra; los que fueron magnates; y toda una ralea de demonios explotadores; que con pavor espíritual, ven que nunca podrán entrar a la gloria eterna; ven, que su propio magnetismo espíritual, está cargado de tinieblas; de criaturas microscópicas que piden justicia; estas criaturas son las divinas virtudes; que según fué escrito, ellas son grandes en el Reino de los Cielos; y como tales, juzjan al espíritu demoníaco; pues todo humilde juzjará a todo engrandecido; tanto en el Cielo, como en la Tierra; y esto significa que el materialismo de la Tierra, será arrollado por la espiritualidad del divino Cordero de Dios; esto significa: Los humildes son los primeros; y son primeros, en un grado tal, que transformarán un mundo podrido en sus propias leyes; pues toda ley pasajera, como lo son las leyes del materialismo, pasarán; más, mi divina palabra no pasará; el llamado materialismo ó capitalismo explotador, es uno de los árboles filosóficos, que no plantó el divino Padre Jehova; y de raíz será arrancado; toda acumulación de riqueza, es ambición desmedida; sobre todo en un mundo, que sólo dura un suspiro en el espacio; es un mundo de prueba; y toda prueba tiene su término; mis divinos Mandamientos a nadie manda hacerse rico; al contrario; enseñan la moderación y la humildad; esto debería haber conducido al mundo, muchos siglos atrás, al Gobierno Patriarcal; al gobierno del conocimiento espíritual; al gobierno sin predominio de ninguno sobre otro; a una sola familia; a una sola filosofía; la de las sagradas escrituras; ninguna otra porque todas las otras, pasan; escrito fué: La Tierra pasará; más mis palabras no pasarán; quiere decir que las leyes hechas por los hombres, que han olvidado la ley primera, que es la ley divina; que son las sagradas escrituras, no quedará nada de ellos; las generaciones del futuro, recordarán la época del materialismo explotador, como el peor yugo que ha conocido el progreso humano; pues lo ha retrasado en veinte siglos; en su plano moral y espíritual; ha de saber el conocimiento humano, que muchísimos genios, no han querido venir a la Tierra; por el reinado de la explotación a que son sometidos por algunos demonios de la ambición; es en virtud del libre albedrío, que muchas lumbreras procedentes de otros mundos, no han querido encarnar en la Tierra; todo atraso a todo mundo, es juzjado en el Reino de los Cielos; por lo tanto, potencias de la Tierra, no tratéis de dominar a nadie; ni por engaño ni por la fuerza; escrito está: el que mata a espada, muere a espada; es decir son juzjados por los ángeles de luz del divino Padre; ellos poseen espadas de un magnetismo enceguedor; comparables a los rayos magnéticos de las naves plateadas; nadie que tenga deudas, puede resistirles; así fueron juzjadas Sodoma y Gomorra; ciudades microscópicas del mundo antiguo; así serán juzjados los demonios que hicieron de la maldita riqueza, un maldito reinado; al extremo de dividir al rebaño, en ricos y pobres; sólo el demonio divide; pues así siembra cizaña; la divina palabra del divino Padre Jehova, unifica a los mundos; sí hijito; sé que estás algo turbado; me he apartado del divino tema del magnetismo; la razón de ello, es que toda conducta espíritual, también se convierte en magnetismo; cada acto hecho en la vida, se transforma en magnetismo; un magnetismo que rodea al cuerpo físico; el hombre, criatura de carne no puede verlo aún; lo que indica que viene saliendo de las tinieblas; toda ignorancia en conocimiento, es un grado de tiniebla; es parte de la experiencia de cada espíritu; sabe más un espíritu, que ha vivido la experiencia; aún la que se desprende de las tinieblas; un espíritu que no haya conocido las tinieblas de la ignorancia, es un espíritu más atrasado; puesto que desconoce; toda tiniebla es pasajera; y sólo queda lo aprendido de ella; así se cumple con la divina parábola que dice: Hay que ser chiquitito y humilde, para ser grande en el Reino de los Cielos; así empezaron las grandes virtudes vivientes; del Reino de los Cielos; así está empezando todo espíritu humano; y así empezarán todas las infinitas inteligencias del futuro; la divina ley no conoce la excepción; salvo en las divinas balanzas de toda justicia; es por eso, que los divinos Mandamientos mandan ser humilde, por sobre todas las cosas; sin la humildad, ni el más grande sabio entra, en el Reino de los Cielos; jamás ha entrado alguno en la eternidad de los tiempos; por lo tanto, sabios del mundo: Sed humildes; sed honrados en vuestros propios conocimientos; pues todo conocimiento es pesado en mi divina morada; como toda experiencia humana; sin excepción alguna; desde el supremo instante en que nació una criatura humana, empieza a trabajar la divina justicia; segundo tras segundo; a lo largo de toda la vida; hasta el último suspiro; y los suspiros mismos, también son juzjados; cada molécula; cada fibra de carne, igual; cada cabello; cada poro; cada gota de sangre; pues para el divino Creador, todo es viviente; y todo clama justicia; es así, que todo escandaloso o escandalosa, es acusada por su propia carne; a la que expuso a la contemplación y malicia del mundo; cada poro es una criatura viviente; que en el Reino de los Cielos, se vuelve gigantesca; tan gigantesca, que llena de pavor al mismo espíritu; y acusa al espíritu; y pide justicia por el atraso a que fué sometido por el espíritu violador; sí hijos terrestres; he aquí la principal causa de vuestro llorar y crujir de dientes; el que os fué anunciado muchos siglos atrás; pues el divino Creador de la vida, se adelanta a todo futuro viviente; antes que nazcan criaturas y mundos, el divino Padre Jehova ya sabe el destino que tendrá cada uno; nadie deja de tener un destino; sea cual sea su forma de vida; sea cual sea al mundo a que pertenezca; el divino magnetismo lo invade todo; tanto en el mundo material, como en el mundo espíritual; la Ciencia Celeste es la única ciencia que puede explicar las leyes de la eternidad; pues la divina palabra del divino Padre Jehova, no tiene límite alguno; no exsiste en su creación, el número; es infinito en todo; por lo tanto, esta divina ciencia, abarcará todos los conocimientos humanos; y la sobrepasará; lo que significa que la justicia divina está en ella; ninguna ciencia humana, puede lograrlo; menos puede dar la ansiada eternidad; pues toda ciencia terrestre pasará; según fué escrito muchos siglos atrás: La Tierra pasará; más mis palabras no pasarán; el que tenga boca que hable y el que tenga oídos que oiga; significa que toda criatura sabiendo una divina Revelación; como lo es la divina Ciencia Celeste, debe darla a conocer a todos; pues mis leyes son para todos; por ellas fueron creados todos; callar una divina Revelación, es correr un gran riesgo espíritual; todo egoísta es acusado en mi divina morada; es acusado por las divinas alianzas que forman la divina intelectualidad de todo espíritu; un espíritu así, cae en el pecado de egoísmo intelectual; por lo tanto, toda enseñanza aprendida hay que darla a conocer; no se debe llevar a la tumba; a nadie beneficia; es sólo una pesada carga que cuesta un llorar y crujir de dientes, en la morada del divino Padre; pues cada segundo de silencio egoísta, es pesado en las divinas Balanzas solares; restándole infinitos puntos celestiales, a su propia añadidura.-

ALFA Y OMEGA